Seguramente dentro de algunos años, alguien
contará que en un lejano 2005, unos murguistas
amigos, o amigos murguistas, decidieron parir
una murga.
Y dirá que la idea venía desde hace tiempo
madurando en la cabeza de unos y haciendo
carne en la mente de otros.
Hubo reuniones y se asomaron amigos, que
trajeron a otros y estos a otros, y de entre más de
100 nombres, quedo uno: “El GranTuleque”.
El nacimiento de lo que muchos tildaron de quijotada pronto tuvo una donación, su título. El donante El “Ruso”
Rosencoff. El “Tuleque” salió cantar, con estirpe de murga grande, desde el pique, un 3 de Mayo de 2005, fecha
aniversario del mayo Francés.
Su casa materna es el “Paracascote” club donde la arrullaron y para extender aún mas el abrazo murguero en el 2007
nos acuna el Olivol. (Aunque ya volvieron al Capitol)
Ahora empieza la otra historia, el hacer, el crear, el construir e incluso la competencia, limpia franca, leal. El tiempo y
solo el tiempo hablará de los logros.
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