I Encuentro de Carnavales Iberoamericanos. Finalización del evento
Adiós a Montevideo con la satisfacción del deber cumplido
La chirigota gaditana 'Las muchachas del congelao' y la murga uruguaya 'Agarrate Catalina' cierran juntas las jornadas de intercambio cantando en un escenario popular ante unas 4.000 personas
J. M. Sánchez Reyes/ Montevideo | Actualizado 28.09.2009 - 08:51
Kibón, un tablado popular a pie de playa, acogió en la noche del sábado la clausura del I Encuentro Iberoamericano de Carnavales en Montevideo. El cierre tuvo de nuevo color gaditano con la actuación de la chirigota ‘Las muchachas del congelao’, que cantó ante unas cuatro mil personas entregadas que de nuevo volvieron a emocionarse con el pasodoble dedicado a Pinochet. Los del Canijo se vuelven de la capital uruguaya dejando un buen puñado de amigos y el pabellón de Cádiz en todo lo alto.
Compartió escenario la chirigota con el grupo ‘La sabrosa montevideana’, los murgueros de la obra ‘Arlecchin, servidor de dos patrones’ y la murga ‘Agarrate Catalina’. Las princesas de Disney, desafiando al frío, sacaron al escenario al concejal de Fiestas de Cádiz, Vicente Sánchez, que colaboró en el estribillo besando a uno de sus componentes.
Finalizada la actuación de ‘Las muchachas del congelao’, Tabaré Cardozo, líder de la Catalina, ensayó unos instantes con los chirigoteros gaditanos unos compases del tema que luego habrían de interpretar juntas ambas agrupaciones. La prestigiosa murga montevideana, después de brindar el himno ‘Montevideo’ compuesto para la Capital Iberoamericana del Carnaval y realizar una parodia humorística, hizo subir al escenario a los gaditanos y al alimón cantaron el pasodoble de Manolo Santander al Cádiz C.F.
Finalizó así un encuentro en el que Cádiz ha puesto sobre la mesa su firme intención de ser Capital Iberoamericana del Carnaval en 2011-2012. La delegación gaditana se trae apoyos como los de Montevideo, Buenos Aires o Valparaíso. Tendrá que decidir la Unión de Ciudades Capitales de Iberoamérica (UCCI). El hecho de celebrar el Bicentenario en esas fechas y la campaña realizada estos días en Montevideo deben servir para que la ciudad consiga la designación.
Uruguay I Encuentro de Carnavales Iberoamericanos
Tierras hermanas que enseñan sus similitudes carnavalescas
'Zíngaros', primer premio de parodistas de Montevideo en 2009, sorprende a la delegación gaditana regalando un disfraz al director de Turismo del Ayuntamiento
J.M. Reyes / Montevideo / ENVIADO ESPECIAL | Actualizado 20.09.2009 - 01:00
El Teatro Metro de Montevideo acogió la apertura de esta encrucijada de carnavales.
Montevideo está celebrando en estos días su designación como Capital Iberoamericana del Carnaval. Y qué mejor que hacerlo rodeada de sus amigas latinas en el I Encuentro de Carnavales Iberoamericanos. Aunque en los inicios de esta fiesta es Cádiz quien se reserva un sitio justo al lado de quien sopla las velas. Los vínculos entre ambas ciudades siguen estrechándose en los últimos años. "Me encanta esta relación de ida y vuelta que tenemos", decía a los gaditanos Eduardo Ravellino en la recepción de la apertura del encuentro, celebrada en la noche del viernes (madrugada del sábado en España). Y así es. Besos y abrazos de reencuentro de hermanos fueron el preludio al pistoletazo de salida del acontecimiento. Cádiz estaba representada por el director de Turismo del Ayuntamiento, Francisco García González-Betes, acompañado por los enviados especiales de Diario de Cádiz, entre los que se incluyen los fotógrafos Julio González y Joaquín Hernández 'Kiki', que exponen esta semana en el Museo del Carnaval. La cosa no queda aquí. Mañana lunes se espera la llegada del resto de la expedición gaditana, incluida la chirigota del Canijo 'Las muchachas del congelao', muy esperada a este lado del Atlántico. También se encuentran en la capital charrúa José Antonio Valdivia, presidente de los intérpretes del Carnaval de Cádiz, que ha viajado por su cuenta, y Juan Contreras Pinto, autor gaditano y enviado especial del portal carnavaldecadiz.com.
La apertura de esta encrucijada de carnavales se abrió en el Teatro Metro con el vídeo y canción oficial de Montevideo Capital Iberoamericana del Carnaval 2009-2010, compuesta por Tabaré Cardozo e interpretada por él y su murga 'Agárrate Catalina'. La composición deja claros los orígenes del Carnaval uruguayo cuando se habla de "...un pasodoble en un barco a vapor herencia del gaditano". Murganroll, un grupo que fusiona la murga y el rock, nombró a Montevideo como Tacita de Plata, ante el asentimiento de Fernando González, director de Turismo de la Intendencia de la capital uruguaya quien explicaba a la delegación gaditana la coincidencia en los apodos. Una más de las sentidas, palpadas y vividas en una noche en la que los gaditanos pudieron comprobar cómo se estilan bares carnavalescos como Tras Bambalinas, donde van a parar los integrantes de las diferentes murgas después de acabar sus ensayos. ¿Les suena? En el mismo bar lucía una pizarra con una copla escrita para ser aprendida por los murgueros, una 'técnica' también usada en Cádiz y que en Montevideo llaman 'mataburro'. Las similitudes seguían fluyendo. Selva Espondaburu, coordinadora del encuentro relataba que carpinteros, fontaneros o dependientes por el día se transforman en la noche y se convierten en "artistas populares" por la noche. Además, el fenómeno murguero ha lanzado como cantantes, autores y guionistas a quienes hasta hace poco tenían el Carnaval como hobby. Este 'salto' profesional se ha realizado con más intensidad que en Cádiz. Yamandún Cardozo contaba que hace escasas fechas regresaba con su 'Agarrate Catalina' de una gira de 15 días por Cuba.
El acto de apertura lo cerraron 'Los zíngaros', primer premio de parodistas del Carnaval 2009. Jóvenes integrantes con una cuidada coreografía, que provocaban los gritos histéricos de las jovencitas reunidas en el Teatro Metro. Se hincharon a firmar autógrafos (¿les suena?) tras una completa actuación dirigida por Ariel 'Pincho' Sosa, que tiene nombre de centrocampista uruguayo, pero en realidad es uno de los más renombrados showman del Carnaval de Montevideo. Pinocho tuvo el detalle de dedicar la actuación a Fernando García, director de Turismo de Cádiz, saludándole desde el escenario y sorprendiendo a la concurrencia al regalarle un disfraz como el que en esos momentos lucía en el escenario cada componente de 'Zíngaros'. "Los murguistas son muy celosos para sus cosas y esto no lo hacen con cualquiera", confesaba a la salida del auditorio Selva Espondaburu. La hermandad entre ciudades refrendada por sus hijos. Una historia de amor que no cesa.
'Me han dicho que el amarillo...' cierra un seminario sobre Carnaval en Montevideo
La murga 'Agarrate Catalina' sorprende en la capital de Uruguay a las delegaciones iberoamericanas interpretando el mítico pasodoble del Cádiz de la chirigota de Santander 'La familia Peperonni'
J.M.Sánchez Reyes / Montevideo / Enviado Especial | Actualizado 24.09.2009 - 10:51
La murga 'Agarrate Catalina' durante su actuación al cierre del seminario.
Jurado y Mariscal durante la intervención en el seminario.
A 10.000 kilómetros de distancia sonó el pasodoble del Cádiz de Manolo Santander. Surgió la magia, se alzaron los vellos y la carne se erizó al ritmo de un 3x4 muy particular interpretado por la murga 'Agarrate Catalina', la más seguida en Montevideo y a la que le unen muchos lazos con La Tacita después de visitarla en dos ocasiones.
Los murgueros cerraron así el martes la ronda de conferencia del seminario 'El carnaval como arte, patrimonio e identidad' celebrado en el Teatro Solís, dentro del I Encuentro Iberoamericano de Carnavales que se está celebrando en Montevideo. Después de interpretar su presentación de 2008 y 'Montevideo', himno oficial de la Capital Iberoamericana del Carnaval, los de Catalina quisieron dar una sorpresa a la delegación gaditana cantando otro himno, el oficioso del equipo amarillo de 'La familia Peperonni'.
Yamandú Cardozo, una de la cabezas visibles del conjunto, se dirigió a la concurrencia para decir que en sus múltiples giras a la murga "le ha tocado enseñar el folklore de acá y de aprender de otras culturas, como nos ocurrió en Cádiz. Nos partió la cabeza lo que vivimos allá. En Cádiz nos pasó eso de reencontrarnos de forma maravillosa con un espejo". Yamandú, carismático donde los haya, presentó el pasodoble de Santander como "una sufrida canción de amor por el Cádiz". Añadió que entendía el mensaje de la copla "porque los uruguayos sabemos lo que es sufrir por el fútbol".
'Agarrate Catalina' es un fenómeno musical en Uruguay y parte de Argentina. Acaba de regresar de una gira por Cuba y en 2009 se vieron obligados a dejar el Carnaval a un lado y centrarse en sus compromisos. La figura principal de esta murga es Tabaré Cardozo, cuya fama ha trascendido más allá del Carnaval y es ahora un reputado músico. Tabaré, de aire bohemio, explicaba al término de la actuación de la Catalina que ha dedicado su vida al Carnaval desde los ocho años. "Hay veces que dar la vida por algo da sus frutos. Hemos tenido mucha suerte y yo hoy por hoy estoy viviendo de la música. Mejor dicho, estoy viviendo con la música. Eso es una inspiración para los muchachos que están haciendo murgas jóvenes y ven que esto no es una utopía, sino que defendiendo las raíces de nuestro folklore, de nuestra cultura, se puede vivir, se puede ser primero en ventas de discos compitiendo con el mercado del pop internacional. Apostar por lo nuestro es viable una carrera artística", declaró el compositor montevideano. Los discos de 'Agarrate Catalina', según la Cámara Uruguaya del Disco, son los más vendidos. "Pero más allá de las frías cifras de las ventas, es que el cariño de la gente te hacen triunfar cantando lo que le pasa al pueblo", explicó Cardozo.
El reconocido murguero descubrió Cádiz y su fiesta en 2006. "Tengo grandes referencias del Carnaval de Cádiz por internet y seguimos, lo más importante, con el nexo humano. Tenemos muchos amigos allá. Que después de cien años se reencuentren dos mundos separados por un océano y que seamos tan parecidos en nuestros carnavales. Es difícil encontrar en el mundo otra expresión artística que se asemeje tanto a lo nuestro como Cádiz", reconoció. Tabaré destacó que la murga uruguaya "es una mezcla de las dos cosas, tiene parte de comparsas en la presentación y en la retirada, y parte de las chirigotas en los cuplés. Es hermoso escuchar cantar a las comparsas de Cádiz, con esos registros maravillosos, esas octavillas que llegan hasta el cielo, esa emoción que transmiten... Y también es muy divertido escuchar a las chirigotas. Si tuviera que elegir me costaría". Cardozo hace un guiño al Carnaval de la otra orilla del Atlántico ante la posibilidad de crear algo para Cádiz. "No me lo han propuesto, pero me gustaría componer algo para allá. Y me gustaría volver en Carnaval, pero es complicado porque este año regresamos al Concurso tras un año de ausencia. La hinchada se enojó, pero ya nos ha perdonado", remató entre autógrafos y fotos.
Artistas de la murga y la música popular
El Carnaval de Montevideo alumbra un movimiento de canción urbana
M. Muñoz Fossati / Cádiz | Actualizado 16.02.2009 - 17:25
Entre las muchas enseñanzas que Cádiz podría sacar de Montevideo, su aventajada discípula en el Carnaval, se encuentra el movimiento conocido como Música Popular Uruguaya (MPU). El sello Montevideo Music Group se ha preocupado de lanzar a un buen grupo de artistas nacidos en el mundo del Carnaval, en general cantantes pero también letristas y músicos, y empeñarlos en una carrera fuera de los dominios del dios Momo, aunque muy relacionado con éste.
Gente como Emiliano Muñoz o Alejandro Balbis, Pitufo Lombardo o El Zurdo, el gran Tabaré Cardozo, empezaron sus carreras como componentes de murgas famosas, 'Falta y Resto', 'Curtidores de Hongos', 'Agarrate Catalina'... y ahora tienen discos editados o en proyecto, después de colaborar en varios trabajos. MPU los ha lanzado como solistas, con repertorios inéditos y acompañados por bandas con músicos de renombre. El resultado es un movimiento de canción urbana que recuerda mucho al fenómeno español de los cantautores, pero teñido todo por la experiencia común, enriquecedora y apasionada de los ritmos y temas murgueros, la batería y la llamada 'marcha-camión'. Un mundo de amigos, reivindicación y copas reflejado en las canciones.
Ernesto Muñoz es el productor general de Montevideo Music Group, una compañía a la que, extrañamente en estos tiempos de crisis discográfica, les va "bastante bien, sobre todo en los dos últimos años, que hemos empezado a editar rock uruguayo". Su catálogo reúne a más de 50 artistas, y "estamos creciendo en ventas, pese a que en Uruguay la piratería ocupa aproximadamente el 80% de la venta de discos".
Los artistas de MPU son murguistas y, aunque tengan ya un mercado aparte, siguen saliendo cada Carnaval: "La murga es una pasión; más que lo económico lo que te empuja a salir es el escenario". Respecto al negocio, "nos va bien porque somos una empresa pequeña, todos amigos y nos vamos arreglando". Tanto, que Hugo, el padre de otro de los productores, Federico Marinari, echa un cable también en la empresa, vendiendo discos por los tablados. En el de Tres Cruces lo encontramos ante su puesto, y tiene la amabilidad de regalarnos un disco.
El Carnaval de Montevideo da brillo a la herencia gaditana
A orillas del Río de la Plata, la murga venida de Cádiz se ha engrandecido. Toda la sociedad participa en el Carnaval uruguayo, que se ríe con las murgas y da vida a los barrios obreros
M. Muñoz Fossati/ Cádiz / Fotografías: Julio González | Actualizado 05.06.2009 - 11:11
"Gracias por traernos la murga" me dijo esa noche la entusiasta Ana Bello, una de las coordinadoras de Montevideo Capital Iberoamericana del Carnaval. Gracias a Cádiz, quería decir Ana, pero el agradecimiento debería ser de ida y vuelta, visto cómo han engrandecido la herencia que dejó en 1908 'La Gaditana que se va' en el Río de la Plata. "El Carnaval de Cádiz no es el mejor del mundo, yo al menos he visto uno mejor aquí" le tuve que contestar. Las dos frases eran sinceras. El bonito himno oficial de Montevideo como Capital Iberoamericana del Carnaval, compuesto por Tabaré Cardozo, talentoso director de 'Agarrate Catalina', reza en una de sus estrofas: "Madre, milonga llorando su amor/padre, tambor africano/ y el pasodoble de un barco a vapor/ herencia de gaditanos". Gracias.
Las murgas. Está feo comparar, pero el nivel que pudimos apreciar era excelente. Como las de Cádiz, imposible, he escuchado al volver. Bueno... las voces eran estupendas y afinadas. Las letras, muy bien escritas. El sentido del humor, universal. Maquillaje y vestuarios, infinitamente más elaborados que en Cádiz. Un placer. En otra modalidad, la de parodistas, los ídolos de las jóvenes y no tanto (que lo digan Graciela, Selva o Rosario, algunas de nuestras anfitrionas) pudimos asistir a parodias basadas en ¡pásmense! el Lazarillo de Tormes y la vida de Baudelaire. Nivel cultural.
Llegas a la capital uruguaya y no hay iluminación especial ni nada que te haga darte cuenta de que vas a vivir 45 días de espectáculos, el Carnaval más largo del mundo. Pero el Carnaval está, aunque en otros sitios: en el Concurso Oficial del Teatro de Verano; en los tablados privados y en los populares de los barrios más lejanos, llenos de puestos y a los que se desplazan en camión nocturno y frenético las agrupaciones punteras; en el Desfile de Llamadas donde luce la raíz esclava africana de la celebración; en la especial, complicadísima, creativa y brillante labor de maquilladores y vestuaristas como Rosario Viñoly y Carmen Anderson. Está también en la labor participativa del pujante Museo del Carnaval, reciente Premio Reina Sofía a la preservación del patrimonio cultural y que dirige el festivo Eduardo Rabelino, potente bajo murguero.
El Carnaval recorre y cruza toda la sociedad montevideana. El ministro de Economía escribe letras de murgas, cuando descansa de otro tipo de letras; la ministra de Salud figura en la cuerda de tambores de una comparsa de lubolos (negros falsos, o blancos pintados de negros); el propio presidente de la República Oriental del Uruguay, Tabaré Vázquez, perteneciente al Frente Amplio de Izquierdas, salió tocando el redoblante (el equivalente a la caja de las chirigotas de Cádiz) en los tiempos en que iniciaba sus acciones sociales, en La Teja, el concienciado barrio obrero y vivero de murguistas. El Carnaval de Montevideo nació pobre. Engrandecido y enriquecido, sigue teniendo su vertiente más auténtica en los barrios: con los hijos de emigrantes europeos en La Teja y La Unión, con los negros de Sur y Carmelo y sus Llamadas, pasacalles de las comparsas de negros y lubolos.
En Montevideo no hay peñas carnavalescas; el pilar de la fiesta son las murgas y las asociaciones civiles, grupos potentes de ciudadanos unidos en la defensa de sus derechos y de sus deberes. En la Asociación El Arbolito, otra vez en La Teja, los vecinos se han organizado, y los importantes ingresos que les procura la explotación de su tablado sirven para sufragar importantes beneficios para el barrio. "El Carnaval es de vida o muerte para nosotros -dice Andrea, una de las dirigentes vecinales-, nos identifica y aparte de divertirnos, con el dinero financiamos una policlínica, y tenemos una radio y un periódico". Ella es joven, pero la lucha de El Arbolito empezó hace mucho, en años difíciles, con el propio presidente Tabaré Vázquez, con su amigo 'Pistola' Marciscano, toda una institución en la lucha contra la dictadura que dominó el país desde 1973 a 1985, con tantos vecinos.
El Pistola fue el encargado de inaugurar esa noche el decorado del tablado de El Arbolito, elaborado por los vecinos con la ayuda de Gabriel y sus artistas del Museo del Carnaval: una figura de Arlequín que entrega una máscara a un obrero. "El Arbolito no morirá jamás", arenga Marciscano tras declararse "recontracontento" por la ocasión. "Disfruten, uruguayos, disfruten". En un lugar lejano, en el Monte de la Francesa, un barrio deprimido y con problemas de drogas, los vecinos cuentan a la prensa cómo se movilizaron hasta impedir el derribo de un teatro al aire libre, y entre todos lograron rehabilitarlo para todo tipo de actividades, y por supuesto el Carnaval. Allí estaba Lorenzo Roldán, septuagenario histórico artista de carros alegóricos (carrozas) de Carnaval, antes retirado y ahora recuperado para labores de decoración de tablados, por el Museo. Todo de manera altruista: "Algo hay que dejar a los demás antes de irse de este mundo", dice. Y nos emociona.
Como Montevideo.
|