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Murga Primer Premio Concurso Oficial 2005
Ensayo:Club Banco Hipotecario, Colonia 2189 esq. A.Beisso

Tabaré Cardozo volvió la dirección de Agarrate Catalina, tras su pasaje en 2006. Este regreso lo hizo acompañar a la murga en sus viajes por México, Portugal y Argentina, y lo tiene pronto para un nuevo viaje a Europa con todo el conjunto. A pesar de tanta actividad, el músico no dejó de lado su carrera solita. Tiene un DVD a punto de salir a la calle y está grabando un nuevo disco, el tercero de su carrera.

¿Cómo te lleva volver a la dirección de Agarrate Catalina?
Por ahora es interino. Estoy cubriendo la falta de director por el invierno. En la murga hay dos grupos para después de carnaval. Unos son los que están fijos, es decir, los que se comprometen a estar todas las funciones. Los otros cobran un poco menos, y no tienen la misma obligación. Como el director (Martín Duarte) no podía estar fijo, había que llamar a otro. Yo sabía todo el repertorio, siempre estuve con la murga abajo y arriba del escenario, y eso me transformó en la opción más fácil.

¿Cuándo se decidió?
Surgió cuando terminó Carnaval y se hizo la reunión para definir el laburo del invierno. Así que no sé hasta cuando durará el reinado (risas). Pero estoy contento, cómodo, disfruto mucho de estar acá en este grupo, donde están mis amigos, mis hermanos y hasta mi cuñada.

¿De qué tratan estas funciones en MovieCenter?
El espectáculo es mucho más largo que en carnaval. Mezcla distintos cuplés, muchas canciones y retiradas de otros años, además de la actuación del 2007. También hay invitados. Carlos Tanco hace un personaje, y Freddy González (de Curtidores de Hongos) canta y actúa. Esto también se da por los que pueden estar fijos y los que no. Rafa Cotelo está trabajando con La Redonda en Canal 12, y tiene ocupados los fines de semana. Entonces se llamó a Freddy para que ocupara su lugar. Pero a México no pudo ir ninguno de los dos, entonces fue Tanco. Ahora en el Movie participan los tres.

El ciclo, ¿se hizo con el objetivo de presentar el nuevo disco, El corso del ser humano?
Lo que pasa es que es mucho más que el espectáculo de 2007. Hay muchas cosas más y la actuación de este año está incluida. Obviamente que la gente también lo toma como una presentación del disco, pero no creo que se haya pensado como la "presentación oficial".

¿Es distinto el comportamiento del público en el teatro, respecto a un tablado?
La murga tiene una gran capacidad de concentrar la atención. En el tablado o en un teatro, la gente le da pelota, la comunicación se da de forma muy similar. La gente está sentada en las butacas riéndose y emocionándose. Claro que las condiciones de audio, luces y comodidad son mucho mejores, pero eso no incide en nuestro laburo ni en el rebote que se recibe de la gente.

¿Qué parte del show tiene mayor respuesta de los espectadores?
El cuplé del Sueño Americano funcionó muy bien en todo el mundo. La historia (sobre empleados de una cadena de hamburguesas) se puede entender en todos lados porque la globalización, que tanto perjudica, ayudó.

(En base a El Observador) http://www.observa.com.uy/Osecciones/vida/nota.aspx?id=80199

 
2006
“El abrazo de la gente”

Acaba de terminar la primera actuación de la noche de “Agarrate Catalina”, pero apenas queda un rastro de pintura en el rostro de su Director Responsable y componente, Yamandú Cardozo. Caminando hacia el camión lo escoltó el aplauso cerrado de la gente, mientras el maquillaje se iba quedando prendido en las caritas de los chiquilines que pedían besos... algunos -lo más tímidos- lo miraban estirando la mano, intentando tocar el traje del murguista.
El aplauso es un regalo, como también lo es ver a esos cuerpitos de cinco años vestidos con las remeras de la “Catalina”... y Yamandú lo sabe.

 

¿Cómo se sienten con la respuesta que están teniendo en los barrios?

Estoy muy contento, porque la respuesta de la gente se refleja directamente en el número de tablados que hicimos; si no se nos hubieran suspendido diez por el mal tiempo, llegábamos con 107 a la Segunda Rueda. Y no está sólo el tema de la cantidad sino de la calidad, porque la gente nos ha recibido con mucho cariño, en todos los tablados y en todos los barrios. Siempre es un motivo de alegría que el espectáculo funcione muy bien tanto en Manga como en el Defensor, tanto en Tres Cruces como en Rincón del Cerro. Eso está buenísimo porque quiere decir que la gente entiende lo que le cantamos, entiende lo que le queremos decir y lo disfruta. Eso es para lo que sale uno, para sentir ese abrazo de la gente. El Carnaval es como una fiesta de la comunicación, un intento desesperado de comunicación... y cuando se concreta es muy lindo.

¿Qué es lo que le quieren comunicar a la gente?

Eso depende del año, de lo que tengamos en el espectáculo. Este año nos pusimos a hablar sobre una cantidad de cosas que pasan en el mundo... por ejemplo con los hombres de mundo estamos hablando de la resignación, y lo peligrosa que es como remedio al desconsuelo que da el que las cosas no se puedan cambiar. La resignación como remedio nos parece muy peligrosa, y teníamos ganas de hablar del daño que causa en el mundo. También queríamos hablar sobre qué pasa con los niños en el mundo; este es un año muy importante para nosotros, porque nacieron tres niños que son hijos de nuestros amigos. Nos parecía que un espectáculo del fin del mundo tenía que tener un lugar para ellos, queríamos darles ese regalo. Y también dejar la reflexión sobre qué mundo les dejamos a los niños que vienen... nosotros estamos como en un limbo porque somos recién grandes, estamos acostumbrados a hablar del mundo que nos dejaron, pero ahora nosotros también estamos dejando un mundo, decidiendo y haciendo cosas que inciden sobre él. Entonces nos pusimos a pensar un poco sobre eso, sobre qué pasa con nuestras acciones, y qué consecuencias traen para el mundo de nuestros niños. Hay otras cosas que tocamos con humor, pero esto lo tocamos con seriedad. Hablamos justamente de qué está pasando en el mundo, y cuál es la responsabilidad de cada uno en eso.

¿“Agarrate Catalina” está creando su propio lenguaje dentro del Carnaval?

En realidad nosotros no inventamos nada, es mucho más fácil para nosotros porque ya existían cien años de murga para atrás, donde grandes murgueros probaron una cantidad de cosas que nosotros vimos y aprendimos desde los tablados. Lo que hacemos es mezclar con una cuchara diferente el mismo tuco que hicieron esos tipos; tenemos la ventaja empírica de que ellos ya han probado mucho, y nosotros nos paramos sobre los peldaños que construyeron e intentamos hacer cosas nuevas, que capaz que sirven para después y capaz que no. Lo que intentamos es tener una coherencia muy grande con lo que pensamos, que en nuestros espectáculos prime la honestidad. Queremos decir lo que realmente tenemos ganas de decir, y hacerlo de la forma en que tenemos ganas de decirlo. Que nada, ni siquiera el concurso, nos ponga límites a eso. De repente por ahí se puede estar formando un lenguaje de la murga, sinceramente no lo sé, aunque estaría bueno que pasara. Lo que sí sé es que actuamos de una forma en que sentimos lo que hacemos.

Hay algo que podría señalar una tendencia en las murgas provenientes de Murga Joven, y es que el concurso, si bien importa, puede llegar a ser secundario... ¿es así con ustedes?

Creo que el concurso está bueno, y está bueno disfrutarlo de una manera especial. A su vez lo del año pasado también nos gustó... a todo el mundo le gustan los mimos, estuvimos hasta la una de la tarde del otro día festejando. Pero claro, no es lo principal. Hay un montón de cosas que pasan en los tablados que sí son fundamentales. Si a nosotros –o a cualquier carnavalero, espero yo- le dan a elegir entre llevarse la copa para la casa habiendo hecho un tablado, o salir en el lugar que a los jurados les parezca que hay que salir y hacer 130 tablados... es obvio que vamos a elegir los tablados. Porque el Carnaval es eso, son los tablados, la fiesta está ahí. Es divino el Teatro de Verano, el concurso tiene una mística increíble, y se puede disfrutar. Pero en el caso de la “Catalina” no es el objetivo principal, de ninguna manera. El objetivo es hacer un buen espectáculo con el que estemos conformes, regalárselo a la gente de la mejor manera que podamos, y laburar y rompernos todos para que salga de la mejor manera. Después está buenísimo si viene el premio, no te voy a decir que me dio lo mismo cuando ganamos el año pasado porque no es verdad; me encantó haber ganado. Pero como te decía, no es el objetivo primordial, y jamás –por sobre todas las cosas- nos puede enceguecer e impedir disfrutar el goce de los tablados. Cuando el concurso te envenena y empieza a hacer que no disfrutes otros espectáculos, cuando entrás a cuestionar envenenado el trabajo de otros compañeros que están haciendo un espectáculo por el que también trabajaron mucho, y lo que vas a ver es que se caiga el trapecista... eso está muy mal. Cuando te enceguece el oro de la copa, que es de lata pintada... marchaste. Ojalá que no nos pase nunca, por ahora no nos ha pasado y venimos disfrutando bárbaro. Disfrutamos de lo que hacemos por el hecho de lo que hacemos, y con la suerte que tenemos de que la gente nos escuche, nos espere y nos quiera... eso es impagable, y pesa muchísimo más en la balanza que cualquier copa, cualquier medalla, cualquier estatuita. No hay duda de eso.

Agradecemos el permiso brindado de los Editores de MOMO DIARIO, especialmete a Marcela Schenck para la publicación de esta nota
en nuestro
Portal de Murgas.