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Historia
Historia de las Murgas

¿ LA MURGA VINO DE CADIZ ?

LA MURGA VINO DE CADIZ", se suele afirmar categóricamente, no dejando lugar para las dudas u otras opiniones. Se habla de estas murgas, pero no de sus características, ni de lo que hacían. La hipótesis más difundida acerca del origen de la murga es la que afirma su procedencia gaditana. En resumen dice que la llegada a Uruguay en 1906, 19O8 o 19O9 de una agrupación proveniente de Cádiz, denominada La Gaditana, habría provocado la aparición en Uruguay de una agrupación también denominada “murga” - La Gaditana que se va -, que humorísticamente la imitaba. Es interesante ver en qué momento comienza a circular esta información en trabajos publicados, ya que éstos muchas veces se vuelven referenciales

Es fundamental, en todo caso, dejar claramente establecido que el término “murga" ya había aparecido en la ciudad da Montevideo, por lo menos hacia la década de 1870, denominando a una agrupación popular, callejera, de carácter musical. Y específicamente referido a una agrupación carnavalera, el término ya aparece hacia 1890, casi 20 años antes de la llegada de la Murga Gaditana.

Leer todo el articulo de GUSTAVO GOLDMAN (El observador) >>
«Los cantos inmigrantes se mezclaron...»
La murga uruguaya: encuentro de orígenes y lenguajes 

El artículo se ocupa de la murga uruguaya, manifestación dramático-musical, polifónica y de integración tradicionalmente masculina. Este tipo de conjunto surgió en el carnaval de Montevideo a fines del s.XIX, a partir de diversos aportes hispánicos, en especial las murgas de Cádiz. Se analiza el contexto sociopolítico en el que se desarrolla la murga, su ubicación respecto a otras manifestaciones de la cultura artística popular uruguaya, y algunos de los múltiples códigos utilizados en sus presentaciones: lenguaje verbal (repertorio, temática, recursos estilísticos), música (características de su polifonía y de la ejecución instrumental), gestualidad. Se atiende al dinamismo de esta manifestación y a su capacidad de reflejar las circunstancias sociales y políticas del país, dinamismo que la hace representativa de un importante sector de la cultura popular uruguaya.

Leer todo el artículo de Marita Fornaro (Revista Transcultural de Música) >>

Historia según Wikipedia (http://es.wikipedia.org)

La palabra murga tiene su origen en España . Se suele datar el origen del género en 1906 , cuando llega al Uruguay un grupo de zarzuela . Algunos de sus componentes formaron la murga "La Gaditana" para salir a la calle a cantar y "pasar la manga" (expresión local que significa pedir dinero), ya que no habían podido convocar suficiente público en sus funciones.

Al año siguiente una agrupación del carnaval se autodenominó "Murga La Gaditana que se va" , para parodiar lo acontecido con los artistas españoles. A partir de ese momento la palabra "murga" se empieza a usar para denominar a esos conjuntos (hasta ese momento llamados "mascaradas" ). Esta fue evolucionando en lo que se refiere a música y letras. Se le añaden elementos del candombe y posteriormente se enriquecerá con un sinfín de ritmos, básicamente afroamericanos , que adaptados a la batería de murga (bombo, redoblante y platillos de entrechoque -introducidos en 1915 -) adquieren nueva sonoridad. En cuanto a su aspecto teatral, la murga es influenciada por el Carnaval de Venecia y la Comedia del arte , adoptando para sí los personajes de Momo, Pierrot y Colombina como símbolos distintivos (y del carnaval uruguayo en general).

Dado que en la ciudad de Buenos Aires el substrato cultural era y es similar, casi inmediatamente surgió la murga porteña y así luego se ha difundido por casi toda Argentina , aunque en este país se trata de un género más pensado para desfilar y no tanto para actuar sobre un escenario.

En un principio, los tablados eran construcciones más o menos improvisadas en los distintos barrios, pero con los años, tanto las murgas como los tablados se fueron profesionalizando y comercializando.

La murga ha influido también en otros ámbitos artísticos ajenos al carnaval. Varios músicos rioplatenses introducen coros de murga al estilo uruguayo en sus canciones, entre ellos los solista uruguayos Jaime Roos y Canario Luna , las bandas de rock uruguayas La Vela Puerca y No Te Va Gustar , y la banda argentina Bersuit Vergarabat .

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Contiene historia de la Murga en General, de España, Argentina y de Uruguay

LA MURGA

El carnaval uruguayo es un producto sincrético, constituido con los aportes de las distintas corrientes inmigratorias que imprimieron sus singularidades a un fenómeno de por sí polisemico, nutrido de fragmentos y remanentes de otras fiestas, tanto paganas como cristianas.

En esa diversidad de contenidos de nuestras carnestolendas, se destaca un componente rutilante, tal vez lo más representativo de los festejos, la anifestación más pícara y transgresora del culto a Momo por estos lares: la murga

Sus ancestros europeos eran comparsas de músicos aficionados o improvisados, que con el pretexto de una festividad cualquiera, tocaban a la puerta de las casas de familias pudientes a cambio de algunas monedas.

Mas cercanamente, la murga como otros conjuntos carnavalescos, es un derivado del género chico español. La sociedad criolla le agregó al decir picaresco, la crítica mordaz a los acontecimiento políticos y sociales del día, la caricaturización de figuras de la cotidianidad, en una línea de comicidad popular ingenua pero genuina y con mucho acento local.

Su pintoresco escenario, el tablado barrial, fue modelo de acción comunitaria, en tanto era construido y mantenido en su expresión artística por los propios vecinos que realizaban creaciones artesanales de antología cuando se premiaba su decoración.

Hoy se gestionan empresarialmente al compás de un mercado cada vez mas exigente y que requiere también conjuntos con mayor profesionalidad.

La batería de bombo, redoblante y platillos, instrumentación que caracteriza a la murga desde los tiempos del mítico director Pepino, tuvo que evolucionar. Insumos de más calidad, mayor tecnología en la fabricación y nuevas técnicas de ejecución de los instrumentos, enriquecieron el planteo musical de la muga.

Las recurrentes melodías zarzueleras del otrora dieron lapso al uso de composiciones diversas, con lo cual la murga diversificó su ofrecimiento artístico sin perder su ritmo esencial particularísimo, que el murguista acompaña con un paso de baile reconocible al que algunos de los componentes, le imprimen su sello plástico personal que deleita a los espectadores.

El coro que asume la parte moral de la narración y que es uno de los elementos definidores del género, se ha perfeccionado con los arreglos vocales aportados carnavaleros especialistas.

La actuación de la murga tiene cuatro momentos: en el primero, la presentación, donde la murga comunica sinópticamente su historia y su propósito ante una nueva edición del carnaval. Luego vienen los dos momentos histriónicos de la propuesta y que a su vez son la parte de humor crítico: el cuplé y el popurrí. Se finaliza con la retirada, cargadas de sentimiento, mezcla de nostalgia y de esperanza y que cuando conmueven al público adicto perduran en la memoria colectiva de los uruguayos como rasgo identificatorio y son revividas celebraciones fraternales.

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La Murga y su Historia

LOS COMIENZOS

El carnaval uruguayo es un producto sincrético, constituido con los aportes de las distintas corrientes inmigratorias que imprimieron sus singularidades a un fenómeno de por sí polisemico, nutrido de fragmentos y remanentes de otras fiestas, tanto paganas como cristianas. En esa diversidad de contenidos de nuestras carnestolendas, se destaca un componente rutilante, tal vez lo más representativo de los festejos, la manifestación más pícara y transgresora del culto a Momo por estos lares: la murga Sus ancestros europeos eran comparsas de músicos aficionados o improvisados, que con el pretexto de una festividad cualquiera, tocaban a la puerta de las casas de familias pudientes a cambio de algunas monedas. Mas cercanamente, la murga como otros conjuntos carnavalescos, es un derivado del género chico español.

La sociedad criolla le agregó al decir picaresco, la crítica mordaz a los acontecimiento políticos y sociales del día, la caricaturización de figuras de la cotidianidad, en una línea de comicidad popular ingenua pero genuina y con mucho acento local. Su pintoresco escenario, el tablado barrial, fue modelo de acción comunitaria, en tanto era construido y mantenido en su expresión artística por los propios vecinos que realizaban creaciones artesanales de antología cuando se premiaba su decoración. Hoy se gestionan empresarialmente al compás de un mercado cada vez mas exigente y que requiere también conjuntos con mayor profesionalidad.

La batería de bombo, redoblante y platillos, instrumentación que caracteriza a la murga desde los tiempos del mítico director Pepino, tuvo que evolucionar. Insumos de más calidad, mayor tecnología en la fabricación y nuevas técnicas de ejecución de los instrumentos, enriquecieron el planteo musical de la murga. Las recurrentes melodías zarzueleras del otrora dieron lapso al uso de composiciones diversas, con lo cual la murga diversificó su ofrecimiento artístico sin perder su ritmo esencial particularísimo, que el murguista acompaña con un paso de baile reconocible al que algunos de los componentes, le imprimen su sello plástico personal que deleita a los espectadores.

El coro que asume la parte moral de la narración y que es uno de los elementos definidores del género, se ha perfeccionado con los arreglos vocales aportados carnavaleros especialistas. La actuación de la murga tiene cuatro momentos: en el primero, la presentación, donde la murga comunica sinópticamente su historia y su propósito ante una nueva edición del carnaval. Luego vienen los dos momentos histriónicos de la propuesta y que a su vez son la parte de humor crítico: el cuplé y el popurrí. Se finaliza con la retirada, cargadas de sentimiento, mezcla de nostalgia y de esperanza y que cuando conmueven al público adicto perduran en la memoria colectiva de los uruguayos como rasgo identificatorio y son revividas celebraciones fraternales.

LA EVOLUCION DE LA MURGA

La murga fue evolucionando y fue reconocida como una nueva categoría en 1917. El número de componentes fue creciendo (hoy ronda la veintena) y fueron sustituidos aquellos instrumentos primitivos - que demandaban un gran esfuerzo de los artistas- por el bombo, el platillo y el redoblante. Tal innovación fue obra de José Ministeri -célebre por su mote de "Pepino"- una figura señera de la historia del Carnaval, un mito eternamente ligado a sus legendarios "Patos Cabreros". "Pepino" también impuso la vestimenta del director (ataviado con un elegante frac, levita y... ¡zapatillas!) bailando alegremente al son de la batería, mientras su batuta trazaba piruetas en el aire. Otro de los innovadores fue Domingo Espert, bautizado como "El Loco Pamento" junto a "Los Saltimbanquis" adicionó la mímica, el maquillaje artístico y la presentación hablada.

ESTRUCTURA DE LA MURGA:

EL REPERTORIO

Al referirnos al repertorio de la murga nos adentramos en la estructura interna del fenómeno artístico y por sobre todo en su aspecto musical y literario. El repertorio de la murga responde generalmente a la estructura que se describe a continuación.

1 - Saludo o presentación: la duración aproximada es de cinco (5) minutos. Antiguamente la murga tenía un presentador que se encargaba de introducir cada uno de los cuadros del espectáculo, por lo tanto era lo primero que se escuchaba. Es en el saludo donde debe quedar definida la personalidad de la murga, por lo cual es muy importante el poder de síntesis del letrista y del arreglador.

2 - El medio de la actuación incluye cuplés y eventualmente un salpicón o popurrí: Llamamos salpicón a una serie de cuartetas improvisadas según un criterio de preguntas y respuestas dentro de las cuales cada par de cuartetas se refiere a un tema de actualidad. La primer cuarteta presenta el tema y la segunda remata en forma humorística o con una frase de neto contenido social. El salpicón solía cantarse luego del saludo como otro cuadro independiente. Actualmente, cuando existe, suele estar integrado al saludo o aparece “disfrazado” de cuplé o formando parte de uno. El popurrí tocaba menos cantidad de temas pero los desarrollaba más. El popurrí propiamente dicho ha caído en desuso. El cuplé es la parte central y de mayor importancia de la murga. A lo largo del cuplé se dan picos de tensión pensados para mantener la atención del público en cada tablado o escenario barrial. Los cuplés tradicionales podían tener un personaje individual (el solista o cupletero), que solía presentarse como ajeno a la murga, y otro grupal: la murga, que dialogaba con el solista y le discutía e interrogaba acerca del tema en cuestión. El solista era el encargado de hacer reír o llorar al público de acuerdo a la situación. Otro esquema bastante común fue el de los dos solistas (personajes relacionados entre sí, frecuentemente opuestos) que daban su versión de las cosas. En este caso uno completaba lo que el otro había empezado pero cambiándole totalmente el sentido original.

3 - La Retirada o Despedida: es más larga que la presentación, comúnmente no supera lo diez (10) minutos. Esta es la parte que suelen disfrutar más los murguistas porque por lo general es lo más lindo de cantar, los arreglos son más cuidados y pulidos porque son el broche de oro del trabajo del director. La retirada suele estar dedicada a algo: persona, personaje histórico, mitológico, o algo abstracto como los abuelos, las cosas que se fueron, los murguistas de antes, etcétera. Esta última parte no tiene final, en un momento se empieza a repetir un fragmento y la murga baja del escenario cantando, sigue cantando abajo hasta que el canto se desvanece.

LA TEMÁTICA

Son muy diversas, pero generalmente son:

- El carnaval. Los personajes heredados de la tradición carnavalesca.

- La murga como voz popular.

- La temática contestataria (muy fuerte a partir de las dictaduras militares)

- La sátira política

- Las noticias del ciclo anual entre carnaval y carnaval

- El fútbol

- La temática de la vida cotidiana como crítica al gobierno de turno

- La sátira a las modas o costumbres femeninas

- La ciudad

EL CORO

La murga es el único género polifónico de la música tradicional uruguaya. Este género no sólo es coral por excelencia sino que son frecuentes los juegos de preguntas y respuestas. En el concurso, como ya habíamos citado, el coro no debe exceder el número de trece integrantes. Lo común es que las voces sean todas masculinas, aunque no es rara la presencia de una o más mujeres en la actualidad. Las voces están organizadas por grupos o “cuerdas”: los segundos, los primos y los sobreprimos. Cada cuerda tiene sus subdivisiones a saber: Los segundos se dividen en bajos y segundos propiamente dichos. Los primos, en primos lisos y primos altos. Los sobreprimos admiten una especialización: la tercia, que tiene un carácter más solista. Al igual que un coro tradicional cada cuerda responde a un registro vocal propio. Para ponernos de acuerdo con la terminología llamaremos do4 al do central del piano. Los primos tienen un registro que abarca la octava del sol3 al sol4, pudiendo extenderse hacia abajo a un mi3 y hacia arriba al sol4 e incluso al la4. Los sobreprimos cantan desde el mi4 al la4 pudiendo ampliar hacia abajo al do4 y hacia arriba al re5. El registro de los segundos va desde el do3 al do4, aunquesu rendimiento máximo está por encima del mi3. La voz grave de la murga no puede ser tan grave debido al hecho de tener que cantar a gran volumen en espacios abiertos. De todas maneras el registro puede extenderse hacia abajo al sol2 y hacia arriba al do4 y re4. En cuanto a los arreglos vocales, supuestamente la cuerda de primos es la que lleva la melodía y las otras cuerdas armonizan tanto por arriba como por debajo de la misma. En la práctica esto no es tan estricto, hay melodías que por su gran amplitud deben ser repartidas entre las distintas cuerdas. Por lo tanto no puede establecerse una regla en cuanto a la distribución de los temas entre las distintas voces. Los arreglos se basan en partes corales armonizadas por terceras intercaladas con solos, dúos y tríos. Antiguamente la mayor parte del tiempo el coro se desplegaba a dos voces con la esporádica aparición de una tercera voz con los sobreprimos. Hoy la presencia de tres o más voces cantando es permanente pero no son raros los unísonos ( para dar mayor fuerza) o las notas pedales. Con respecto a la complejidad de las partes vocales, por lo general los culpes y salpicones suelen tener músicas y arreglos más sencillos que la presentación y la retirada, como ya lo habíamos adelantado en el punto repertorio. Con respecto de los temas musicales que forman parte de los espectáculos, generalmente son temas populares (folclóricos, de rock nacional e internacional, boleros, etcétera) para los cuales se les compone una letra nueva, ya sea parodiando el contenido de la letra original o haciendo referencia al tema sobre el cual esté basado el argumento del espectáculo. La idea de tomar melodías conocidas surge de la necesidad de que el público preste especial atención al contenido literario del espectáculo.

Información obtenida en www.daecpu.com.uy

Historia de Murga


La murga es la manifestación artística más íntimamente ligada al corazón de los uruguayos. La protesta punzante, la sátira, la jocosidad y la ironía son los pilares en los que se sustenta la murga. Desde su génesis se caracterizó por su crítica sin mordazas, por sus acertadas caricaturas de la sociedad y de los personajes del quehacer político. Incluso en períodos dictatoriales que vivió nuestro país, las murgas se ingeniaron para deslizar entre líneas -desafiando a la censura- su mensaje de fe y de esperanza, interpretando el sentir de nuestra gente. Producto de esa consubstanciación, es la fidelidad de sus adeptos, que memorizan sus estrofas y las entonan "a pleno pulmón" en cuanta ocasión se presenta.
Cada barrio tiene "su murga", la cual ensaya en un club o en las puertas de un bar de la zona. Allí confluyen en las noches veraniegas, las familias enteras unidos como es tradicional con sus compañeros inseparables: el termo y el mate- que testimonian, de dicha manera, su incondicional apoyo a la agrupación, comprometiéndose a seguirla por su periplo montevideano. LAS MURGAS PIONERAS La expresión murguera tuvo su cuna en España. La pionera en suelo oriental se conoció en 1908. Su título era "Gaditana que se va" e integraba el repertorio ofrecido por la Compañía de Zarzuelas dirigida por Diego Muñoz, la sala que los cobijó fue el "Parque Hotel" y la respuesta del público era una cerrada ovación cada noche. Tanta gente acudía que en cierta ocasión casi provoca una tragedia, cuando uno de los balcones se derrumbó al no poder soportar tanto peso.
En 1909, un grupo de máscaras sueltas liderado por Ernesto Guerín decidió parodiar a esa murga: la gracia desbordante de esos "locos lindos" despertó la simpatía de los montevideanos e inmediatamente los convirtió en uno de sus favoritos. En el desfile de Carnaval realizado en la zona del Parque Urbano (hoy Rodó) obtuvieron un premio de $ 10.00 (el dólar se cotizaba en el mercado cambiario de aquel entonces a $ 0.97, aunque parezca mentira). Otros premios obtenidos en ese año fueron el de la originalidad en el escenario ubicado en Nueva York y Magallanes, 1 libra por su música en el tablado erigido en Defensa y Carapé, una mención especial por su música en el tablado de Villa Muñoz y un segundo premio al canto en el escenario Libertad, sito en Justicia e Independencia.
De esta forma nació un bastión de nuestras carnestolendas. El ejemplo de "Gaditana que se va" fue seguido por muchos otros que adoptaron títulos plenos de gracia e ingenio como "Don Bochinche y Compañía", "Formale el cuento a la Vieja", "Tirame la punta del naso", "Domadores de suegras", "Salimos por no quedarnos en casa", "Los peludos terribles", "Amantes al salamín", "Escuela de tiburones" o "Asaltantes con Patente", por citar algunos.
Aquellas pioneras estaban conformadas por seis o siete integrantes que se movían frenéticamente, disfrazados y con sus rostros embadurnados, entonaban melodías que causaban furor en dicha época, sustituyendo sus letras originales por otras de tono picaresco, utilizando como acompañamiento instrumentos de viento, fabricados con cartón. LA EVOLUCION DE LA MURGA
La murga fue evolucionando y fue reconocida como una nueva categoría en 1917.
El número de componentes fue creciendo -hoy ronda la ventena y fueron sustituidos aquellos instrumentos primitivos que demandaban un gran esfuerzo de los artistas- por el bombo, el platillo y el redoblante. Tal innovación fue obra de José Ministeri célebre por su mote de "Pepino"- una figura señera de la historia del Carnaval, un mito eternamente ligado a sus legendarios "Patos Cabreros". "Pepino" también impuso la vestimenta del director (ataviado con un elegante frac, levita y ... ¡zapatillas!) bailando alegremente al son de la batería, mientras su batuta trazaba piruetas en el aire.
Otro de los innovadores fue Domingo Espert, bautizado como "El Loco Pamento" junto a "Los Saltimbanquis" adicionó la mímica, el maquillaje artístico y la presentación hablada de las murgas.
"Araca la Cana" también marcó un cambio trascendente para la categoría y para el Carnaval, en general. Hasta su irrupción en el reinado de Momo era habitual que los conjuntos subieran a los tablados y escenarios y realizaran su actuación de frente al jurado y ... ¡de espaldas al público!. Parece extraño pero, era así. Los integrantes del Jurado se sentaban cómodamente contra el fondo o telón del escenario y luego subía el conjunto para actuar ante ellos, "Araca la Cana" rompió la tradición y decidió cantar "de cara al público" y de "espaldas al jurado", surgiendo a partir de ese instante la leyenda de sus constantes enfrentamientos con los encargados de impartir la justicia.
En los años cincuenta "Curtidores de Hongos" reflotó los instrumentos de viento y los adicionó al bombo, platillo y redoblante, mejorando sensiblemente el espectáculo, aunque su ejemplo no tuvo mayores adeptos y, finalmente, los abandonó.
En 1969, José "Pepe Veneno" Alanís concibe a "La Soberana" quien aporta a la murga la coreografía y un cuidado movimiento escénico, abriendo un nuevo surco, el cual sería transitado por los restantes conjuntos, también se preocupó por lograr una perfecta vocalización que permitiera un correcto entendimiento de los versos entonados por el coro.
En los años ochenta nace una corriente denominada "Canto Popular" que da impulsos renovados a la murga. Al influjo de la moda aparecen títulos de gran arraigo popular como "Reina de la Teja" y "Falta y Resto" y se revitalizan otros como "Araca la Cana" y "Los Diablos Verdes", quienes prolongan sus actuaciones a los doce meses del año, trascendiendo las fronteras del Carnaval. Mientras esto sucedía, otras murgas se identifican con una zona geográfica "La Unión", que más que un barrio es un sentimiento o una concepción de lo que debe ser la murga: "Los Saltimbanquis", "Los Arlequines", "La Milonga Nacional", "La Nueva Milonga", "Don Timoteo", son algunos de los nombres que obedecen a esa filosofía.
En los últimos años dos murgas han dejado su impronta. La ya citada "Falta y Resto", con su sorprendente y fascinante despliegue escénico y una nueva propuesta con libretos muy inspirados, desbordantes de originalidad. El otro nombre, "Antimurga B C G", con una concepción diferente de lo que debe ser el espectáculo murguero, apostando a la "locura generalizada", a la participación del público y a la diversión sin pausa, bajando del escenario, retomando los instrumentos de viento, reencontrándose con el espíritu de las murgas pioneras y desatando polémicas, aunque su ejemplo ya ha encontrado infinidad de adeptos.

(Según la Murga La Redoblona)

La murga uruguaya: síntesis de su evolución

Este capítulo busca poner en conocimiento al lector acerca de los orígenes y las transformaciones del fenómeno de la murga uruguaya a través de los años.
La información proporcionada a continuación fue extraída del libro Sin disfraz: la murga vista de adentro de los músicos uruguayos Guillermo Lamolle y Edú Pitufo Lombardo editado en 1998.
Se suele decir que la murga vino de Cádiz. Esta afirmación se basa en dos hechos; uno anecdótico y otro no tanto. Este último consiste en que, efectivamente, en Cádiz existían con anterioridad a las primeras murgas uruguayas (y hasta hoy) unas agrupaciones así denominadas. El otro hecho, el anecdótico, es la conocida historia de la compañía de zarzuelas que llegó a Montevideo desde Cádiz allá por 1908.
Como al parecer no les fue tan bien como esperaban recurrieron a una forma más adecuada para lograr éxito: la murga La Gaditana. Este conjunto era un quinteto: saxofón, pistón, flauta, bombo, platillos y su director.

En el carnaval uruguayo existía con anterioridad una categoría denominada Mascarada que reunía agrupaciones sin un número fijo de integrantes que se dedicaban a hacer o bien cuadros humorísticos actuados y dialogados o bien canciones conocidas con un texto modificado en el que se parodiaba la letra original o hechos de la actualidad.

Dentro de esta categoría citada anteriormente surgió al año siguiente de la aparición de La Gaditana una mascarada denominada La Gaditana que se Va. Su repertorio se basó estructuralmente en el de La Gaditana en tono paródico, con instrumentos de construcción casera y un vestuario ridículo. Este grupo tuvo tanto éxito que a partir del siguiente año fueron varios los grupos que antepusieron la palabra murga a sus nombres (siempre dentro de la categoría de mascaradas).

Estos datos históricos dan cuenta de los comienzos de la murga uruguaya como un fenómeno popular que fue acrecentándose a través de los años.

Con el paso del tiempo, el número de integrantes de la murga fue en aumento hasta llegar al número actual de diecisiete integrantes como máximo: trece del coro, tres en la batería y el director.

Con respecto a la batería fue a mediados de la segunda década del siglo XX cuando se introdujeron el bombo, el redoblante y los platillos de entrechoque actuales, sustituyendo a los instrumentos caseros.

La siguiente división por etapas fue extraída del texto La murga uruguaya: encuentro de orígenes y lenguajes publicado en el año 2002, escrito por Marita Fornaro.
Durante su siglo de vida uruguaya, la música de la murga ha evolucionado en sus aspectos vocales e instrumentales. Podrían establecerse una etapa de formación, otra de asentamiento y una tercera de auge y modificación acelerada.

De la etapa de formación se conocen datos dispersos de la prensa y testimonios tardíos de sus protagonistas. Al no haber grabaciones se desconoce el estilo de ejecución; en cuanto a los instrumentos podían variar de acuerdo a las posibilidades de los integrantes.
En la etapa de asentamiento del género se afirman el estilo de canto y el apoyo instrumental. El estilo vocal es el tan mentado “cantar para el costado”, de emisión nasalizada, vinculado por algunos cultores e investigadores a los conjuntos de “canillitas” o vendedores de diarios que integraron murgas de la primera época.
En cuanto a la etapa de auge y modificación acelerada, las modificaciones van más allá de lo musical e incluyen:

  • cambios en el estilo vocal (búsqueda de mayor claridad de los textos), acompañados por una preocupación cada vez mayor por los arreglos “polifónicos”, de tal manera que la figura del arreglador adquiere primera relevancia junto con el letrista y el director escénico.
  • cambios en cuanto a los instrumentos: a la batería se le agrega la presencia de
  • teclados, aerófonos y en los últimos años la guitarra.
  • presencia de la murga en el circuito comercial de espectáculos fuera del ciclo del carnaval.
  • presencia de la murga en el mercado discográfico.
  • profesionalización de muchos conjuntos.

Continuando con la división por etapas de Marita Fornaro, dentro de la última etapa retomamos el punto de la profesionalización del carnaval en general y de la murga en particular. La misma se ve reflejada en el vestuario, el maquillaje, las coreografías y el amplio despliegue escénico de la murga, así como también en la calidad vocal y de los arreglos, lo cual da por resultado un producto artístico muy rico por su integración de lenguajes. Se da por supuesto que todo este despliegue implica una gran inversión de dinero por parte de la murga y por lo tanto la necesidad de vender los espectáculos para poder solventar los gastos previos al carnaval y remunerar de alguna manera el trabajo realizado por los integrantes de la misma. En esto último se contrapone un poco a la murga de comienzos de siglo XX en la que todo se hacía “por amor a la camiseta”.

Influencias

Esta breve referencia a las influencias recibidas por la murga uruguaya fue extraída del libro Sin Disfraz.
Con respecto a las influencias que recibió la murga uruguaya podemos agregar a las recibidas de Cádiz (caras pintadas, parodias de temas actuales), el aporte de inmigrantes de otros países como Italia y Portugal además de los que no venían por voluntad propia: los africanos, quienes directa o indirectamente fueron los generadores o co-generadores de prácticamente la totalidad de los innumerables ritmos que hoy en día se entremezclan para conformar la riquísima variedad de los ritmos murgueros.

El Repertorio

Al referirnos al repertorio de la murga nos adentramos en la estructura interna del fenómeno artístico y por sobre todo en su aspecto musical y literario.

El repertorio de la murga responde generalmente a la estructura que se describe a continuación. Esta estructura fue tomada del libro Sin Disfraz de los uruguayos Lamolle y Lombardo:
A – Saludo o presentación: la duración aproximada es de cinco (5) minutos. Antiguamente la murga tenía un presentador que se encargaba de introducir cada uno de los cuadros del espectáculo, por lo tanto era lo primero que se escuchaba.
Es en el saludo donde debe quedar definida la personalidad de la murga, por lo cual es muy importante el poder de síntesis del letrista y del arreglador.

B – El medio de la actuación incluye cuplés y eventualmente un salpicón o popurrí:
Llamamos salpicón a una serie de cuartetas improvisadas según un criterio de preguntas y respuestas dentro de las cuales cada par de cuartetas se refiere a un tema de actualidad. La primer cuarteta presenta el tema y la segunda remata en forma humorística o con una frase de neto contenido social. El salpicón solía cantarse luego del saludo como otro cuadro independiente. Actualmente, cuando existe, suele estar integrado al saludo o aparece “disfrazado” de cuplé o formando parte de uno.

El popurrí tocaba menos cantidad de temas pero los desarrollaba más. El popurrí propiamente dicho ha caído en desuso.

El cuplé es la parte central y de mayor importancia de la murga. A lo largo del cuplé se dan picos de tensión pensados para mantener la atención del público en cada tablado o escenario barrial.

Los cuplés tradicionales podían tener un personaje individual (el solista o cupletero), que solía presentarse como ajeno a la murga, y otro grupal: la murga, que dialogaba con el solista y le discutía e interrogaba acerca del tema en cuestión. El solista era el encargado de hacer reír o llorar al público de acuerdo a la situación.

Otro esquema bastante común fue el de los dos solistas ( personajes relacionados entre sí, frecuentemente opuestos) que daban su versión de las cosas. En este caso uno completaba lo que el otro había empezado pero cambiándole totalmente el sentido original.

C – La Retirada o Despedida: es más larga que la presentación, comúnmente no supera lo diez (10) minutos. Esta es la parte que suelen disfrutar más los murguistas porque por lo general es lo más lindo de cantar, los arreglos son más cuidados y pulidos porque son el broche de oro del trabajo del director.

La retirada suele estar dedicada a algo: persona, personaje histórico, mitológico, o algo abstracto como los abuelos, las cosas que se fueron, los murguistas de antes, etcétera. Esta última parte no tiene final, en un momento se empieza a repetir un fragmento y la murga baja del escenario cantando, sigue cantando abajo hasta que el canto se desvanece.

La temática

Del artículo de Marita Fornaro fue extraída esta interesante lista de las temáticas más utilizadas en los espectáculos de la murga. Éstas son:

El carnaval. Los personajes heredados de la tradición carnavalesca.
La murga como voz popular
La temática contestataria (muy fuerte a partir de las dictaduras militares)
La sátira política
Las noticias del ciclo anual entre carnaval y carnaval
El fútbol
La temática de la vida cotidiana como crítica al gobierno de turno
La sátira a las modas o costumbres femeninas
La ciudad

El Coro

La información sobre este punto, de vital importancia en el género de murga uruguaya, fue extraída del libro Sin Disfraz de Lamolle y Lombardo.

La murga es el único género polifónico de la música tradicional uruguaya. Este género no sólo es coral por excelencia sino que son frecuentes los juegos de preguntas y respuestas.

En el concurso, como ya habíamos citado, el coro no debe exceder el número de trece integrantes. Lo común es que las voces sean todas masculinas, aunque no es rara la presencia de una o más mujeres en la actualidad.

Las voces están organizadas por grupos o “cuerdas”: los segundos, los primos y los sobreprimos. Cada cuerda tiene sus subdivisiones a saber:
Los segundos se dividen en bajos y segundos propiamente dichos. Los primos, en primos lisos y primos altos. Los sobreprimos admiten una especialización: la tercia, que tiene un carácter más solista.

Al igual que un coro tradicional cada cuerda responde a un registro vocal propio. Para ponernos de acuerdo con la terminología llamaremos do4 al do central del piano. Los primos tienen un registro que abarca la octava del sol3 al sol4 pudiendo extenderse hacia abajo a un mi3 y hacia arriba al sol?4 e incluso al la4. Los sobreprimos cantan desde el mi4 al la4 pudiendo ampliar hacia abajo al do4 y hacia arriba al re5. El registro de los segundos va desde el do3 al do4, aunque su rendimiento máximo está por encima del mi3. La voz grave de la murga no puede ser tan grave debido al hecho de tener que cantar a gran volumen en espacios abiertos. De todas maneras el registro puede extenderse hacia abajo al sol2 y hacia arriba al do?4 y re4.

En cuanto a los arreglos vocales, supuestamente la cuerda de primos es la que lleva la melodía y las otras cuerdas armonizan tanto por arriba como por debajo de la misma. En la práctica esto no es tan estricto, hay melodías que por su gran amplitud deben ser repartidas entre las distintas cuerdas. Por lo tanto no puede establecerse una regla en cuanto a la distribución de los temas entre las distintas voces.

Los arreglos se basan en partes corales armonizadas por terceras intercaladas con solos, dúos y tríos. Antiguamente la mayor parte del tiempo el coro se desplegaba a dos voces con la esporádica aparición de una tercera voz con los sobreprimos. Hoy la presencia de tres o más voces cantando es permanente pero no son raros los unísonos ( para dar mayor fuerza) o las notas pedales.

Con respecto a la complejidad de las partes vocales, por lo general los culpes y salpicones suelen tener músicas y arreglos más sencillos que la presentación y la retirada, como ya lo habíamos adelantado en el punto repertorio.

Con respecto de los temas musicales que forman parte de los espectáculos, generalmente son temas populares (folclóricos, de rock nacional e internacional, boleros, etcétera) para los cuales se les compone una letra nueva, ya sea parodiando el contenido de la letra original o haciendo referencia al tema sobre el cual esté basado el argumento del espectáculo. La idea de tomar melodías conocidas surge de la necesidad de que el público preste especial atención al contenido literario del espectáculo.

LA BUENA MOZA
Murga Uruguaya en Mendoza
María Emilia Puebla
Mendoza, Julio de 2003