La murga uruguaya: síntesis
de su evolución
Este capítulo busca poner en
conocimiento al lector acerca de los orígenes y las transformaciones
del fenómeno de la murga uruguaya a través de los años.
La información proporcionada a continuación fue extraída
del libro Sin disfraz: la murga vista de adentro de los músicos
uruguayos Guillermo Lamolle y Edú Pitufo Lombardo editado en
1998.
Se suele decir que la murga vino de Cádiz. Esta afirmación
se basa en dos hechos; uno anecdótico y otro no tanto. Este último
consiste en que, efectivamente, en Cádiz existían con
anterioridad a las primeras murgas uruguayas (y hasta hoy) unas agrupaciones
así denominadas. El otro hecho, el anecdótico, es la conocida
historia de la compañía de zarzuelas que llegó
a Montevideo desde Cádiz allá por 1908.
Como al parecer no les fue tan bien como esperaban recurrieron a una
forma más adecuada para lograr éxito: la murga La Gaditana.
Este conjunto era un quinteto: saxofón, pistón, flauta,
bombo, platillos y su director.
En el carnaval uruguayo existía
con anterioridad una categoría denominada Mascarada que reunía
agrupaciones sin un número fijo de integrantes que se dedicaban
a hacer o bien cuadros humorísticos actuados y dialogados o bien
canciones conocidas con un texto modificado en el que se parodiaba la
letra original o hechos de la actualidad.
Dentro de esta categoría citada
anteriormente surgió al año siguiente de la aparición
de La Gaditana una mascarada denominada La Gaditana que se Va. Su repertorio
se basó estructuralmente en el de La Gaditana en tono paródico,
con instrumentos de construcción casera y un vestuario ridículo.
Este grupo tuvo tanto éxito que a partir del siguiente año
fueron varios los grupos que antepusieron la palabra murga a sus nombres
(siempre dentro de la categoría de mascaradas).
Estos datos históricos dan cuenta
de los comienzos de la murga uruguaya como un fenómeno popular
que fue acrecentándose a través de los años.
Con el paso del tiempo, el número
de integrantes de la murga fue en aumento hasta llegar al número
actual de diecisiete integrantes como máximo: trece del coro,
tres en la batería y el director.
Con respecto a la batería fue
a mediados de la segunda década del siglo XX cuando se introdujeron
el bombo, el redoblante y los platillos de entrechoque actuales, sustituyendo
a los instrumentos caseros.
La siguiente división por etapas
fue extraída del texto La murga uruguaya: encuentro de orígenes
y lenguajes publicado en el año 2002, escrito por Marita Fornaro.
Durante su siglo de vida uruguaya, la música de la murga ha evolucionado
en sus aspectos vocales e instrumentales. Podrían establecerse
una etapa de formación, otra de asentamiento y una tercera de
auge y modificación acelerada.
De la etapa de formación se conocen
datos dispersos de la prensa y testimonios tardíos de sus protagonistas.
Al no haber grabaciones se desconoce el estilo de ejecución;
en cuanto a los instrumentos podían variar de acuerdo a las posibilidades
de los integrantes.
En la etapa de asentamiento del género se afirman el estilo de
canto y el apoyo instrumental. El estilo vocal es el tan mentado “cantar
para el costado”, de emisión nasalizada, vinculado por
algunos cultores e investigadores a los conjuntos de “canillitas”
o vendedores de diarios que integraron murgas de la primera época.
En cuanto a la etapa de auge y modificación acelerada, las modificaciones
van más allá de lo musical e incluyen:
Continuando con la división por
etapas de Marita Fornaro, dentro de la última etapa retomamos
el punto de la profesionalización del carnaval en general y de
la murga en particular. La misma se ve reflejada en el vestuario, el
maquillaje, las coreografías y el amplio despliegue escénico
de la murga, así como también en la calidad vocal y de
los arreglos, lo cual da por resultado un producto artístico
muy rico por su integración de lenguajes. Se da por supuesto
que todo este despliegue implica una gran inversión de dinero
por parte de la murga y por lo tanto la necesidad de vender los espectáculos
para poder solventar los gastos previos al carnaval y remunerar de alguna
manera el trabajo realizado por los integrantes de la misma. En esto
último se contrapone un poco a la murga de comienzos de siglo
XX en la que todo se hacía “por amor a la camiseta”.
Influencias
Esta breve referencia a las influencias
recibidas por la murga uruguaya fue extraída del libro Sin Disfraz.
Con respecto a las influencias que recibió la murga uruguaya
podemos agregar a las recibidas de Cádiz (caras pintadas, parodias
de temas actuales), el aporte de inmigrantes de otros países
como Italia y Portugal además de los que no venían por
voluntad propia: los africanos, quienes directa o indirectamente fueron
los generadores o co-generadores de prácticamente la totalidad
de los innumerables ritmos que hoy en día se entremezclan para
conformar la riquísima variedad de los ritmos murgueros.
El Repertorio
Al referirnos al repertorio de la murga
nos adentramos en la estructura interna del fenómeno artístico
y por sobre todo en su aspecto musical y literario.
El repertorio de la murga responde generalmente
a la estructura que se describe a continuación. Esta estructura
fue tomada del libro Sin Disfraz de los uruguayos Lamolle y Lombardo:
A – Saludo o presentación: la duración aproximada
es de cinco (5) minutos. Antiguamente la murga tenía un presentador
que se encargaba de introducir cada uno de los cuadros del espectáculo,
por lo tanto era lo primero que se escuchaba.
Es en el saludo donde debe quedar definida la personalidad de la murga,
por lo cual es muy importante el poder de síntesis del letrista
y del arreglador.
B – El medio de la actuación
incluye cuplés y eventualmente un salpicón o popurrí:
Llamamos salpicón a una serie de cuartetas improvisadas según
un criterio de preguntas y respuestas dentro de las cuales cada par
de cuartetas se refiere a un tema de actualidad. La primer cuarteta
presenta el tema y la segunda remata en forma humorística o con
una frase de neto contenido social. El salpicón solía
cantarse luego del saludo como otro cuadro independiente. Actualmente,
cuando existe, suele estar integrado al saludo o aparece “disfrazado”
de cuplé o formando parte de uno.
El popurrí tocaba menos cantidad
de temas pero los desarrollaba más. El popurrí propiamente
dicho ha caído en desuso.
El cuplé es la parte central
y de mayor importancia de la murga. A lo largo del cuplé se dan
picos de tensión pensados para mantener la atención del
público en cada tablado o escenario barrial.
Los cuplés tradicionales podían
tener un personaje individual (el solista o cupletero), que solía
presentarse como ajeno a la murga, y otro grupal: la murga, que dialogaba
con el solista y le discutía e interrogaba acerca del tema en
cuestión. El solista era el encargado de hacer reír o
llorar al público de acuerdo a la situación.
Otro esquema bastante común fue
el de los dos solistas ( personajes relacionados entre sí, frecuentemente
opuestos) que daban su versión de las cosas. En este caso uno
completaba lo que el otro había empezado pero cambiándole
totalmente el sentido original.
C – La Retirada o Despedida: es
más larga que la presentación, comúnmente no supera
lo diez (10) minutos. Esta es la parte que suelen disfrutar más
los murguistas porque por lo general es lo más lindo de cantar,
los arreglos son más cuidados y pulidos porque son el broche
de oro del trabajo del director.
La retirada suele estar dedicada a algo:
persona, personaje histórico, mitológico, o algo abstracto
como los abuelos, las cosas que se fueron, los murguistas de antes,
etcétera. Esta última parte no tiene final, en un momento
se empieza a repetir un fragmento y la murga baja del escenario cantando,
sigue cantando abajo hasta que el canto se desvanece.
La temática
Del artículo de Marita Fornaro
fue extraída esta interesante lista de las temáticas más
utilizadas en los espectáculos de la murga. Éstas son:
El carnaval. Los personajes heredados
de la tradición carnavalesca.
La murga como voz popular
La temática contestataria (muy fuerte a partir de las dictaduras
militares)
La sátira política
Las noticias del ciclo anual entre carnaval y carnaval
El fútbol
La temática de la vida cotidiana como crítica al gobierno
de turno
La sátira a las modas o costumbres femeninas
La ciudad
El Coro
La información sobre este punto,
de vital importancia en el género de murga uruguaya, fue extraída
del libro Sin Disfraz de Lamolle y Lombardo.
La murga es el único género
polifónico de la música tradicional uruguaya. Este género
no sólo es coral por excelencia sino que son frecuentes los juegos
de preguntas y respuestas.
En el concurso, como ya habíamos
citado, el coro no debe exceder el número de trece integrantes.
Lo común es que las voces sean todas masculinas, aunque no es
rara la presencia de una o más mujeres en la actualidad.
Las voces están organizadas por
grupos o “cuerdas”: los segundos, los primos y los sobreprimos.
Cada cuerda tiene sus subdivisiones a saber:
Los segundos se dividen en bajos y segundos propiamente dichos. Los
primos, en primos lisos y primos altos. Los sobreprimos admiten una
especialización: la tercia, que tiene un carácter más
solista.
Al igual que un coro tradicional cada
cuerda responde a un registro vocal propio. Para ponernos de acuerdo
con la terminología llamaremos do4 al do central del piano. Los
primos tienen un registro que abarca la octava del sol3 al sol4 pudiendo
extenderse hacia abajo a un mi3 y hacia arriba al sol?4 e incluso al
la4. Los sobreprimos cantan desde el mi4 al la4 pudiendo ampliar hacia
abajo al do4 y hacia arriba al re5. El registro de los segundos va desde
el do3 al do4, aunque su rendimiento máximo está por encima
del mi3. La voz grave de la murga no puede ser tan grave debido al hecho
de tener que cantar a gran volumen en espacios abiertos. De todas maneras
el registro puede extenderse hacia abajo al sol2 y hacia arriba al do?4
y re4.
En cuanto a los arreglos vocales, supuestamente
la cuerda de primos es la que lleva la melodía y las otras cuerdas
armonizan tanto por arriba como por debajo de la misma. En la práctica
esto no es tan estricto, hay melodías que por su gran amplitud
deben ser repartidas entre las distintas cuerdas. Por lo tanto no puede
establecerse una regla en cuanto a la distribución de los temas
entre las distintas voces.
Los arreglos se basan en partes corales
armonizadas por terceras intercaladas con solos, dúos y tríos.
Antiguamente la mayor parte del tiempo el coro se desplegaba a dos voces
con la esporádica aparición de una tercera voz con los
sobreprimos. Hoy la presencia de tres o más voces cantando es
permanente pero no son raros los unísonos ( para dar mayor fuerza)
o las notas pedales.
Con respecto a la complejidad de las
partes vocales, por lo general los culpes y salpicones suelen tener
músicas y arreglos más sencillos que la presentación
y la retirada, como ya lo habíamos adelantado en el punto repertorio.
Con respecto de los temas musicales
que forman parte de los espectáculos, generalmente son temas
populares (folclóricos, de rock nacional e internacional, boleros,
etcétera) para los cuales se les compone una letra nueva, ya
sea parodiando el contenido de la letra original o haciendo referencia
al tema sobre el cual esté basado el argumento del espectáculo.
La idea de tomar melodías conocidas surge de la necesidad de
que el público preste especial atención al contenido literario
del espectáculo.
LA
BUENA MOZA
Murga Uruguaya en Mendoza
María Emilia Puebla
Mendoza, Julio de 2003