La mayor fiesta de la cultura y la participación popular
por Guillermo Font / veci net
Con una larga historia detrás que se remota por lo menos a mediados del siglo XIX, se dice que el Carnaval uruguayo (1) es el más largo del mundo (40 días). Si bien su desarrollo se extiende a todo el país con importantes eventos en varias ciudades del interior, las principales actividades se realizan en Montevideo. La inauguración, desde este año (para que no se junte con el inicio de las clases en el sistema de enseñanza), se hace a mediados de enero, la celebración se extiende por todo febrero, culminando a principios de marzo. Sólo 2 días, de acuerdo al calendario, son feriados, aunque laborables para las empresas privadas. Tiene dos grandes vertientes (aunque no son las únicas), que no son antagónicas sino que más bien se complementan: las murgas , de origen español, cuyas letras tienen un alto contenido de humor y sátira social y política, la voz del pueblo , y jugaron un importante papel socio-cultural durante la dictadura (1973-84), y el candombe , de origen afro-negro, que recrea los orígenes africanos de los negros esclavos y la época colonial, con sus trajes, cantos y bailes típicos, culturas y religiones, y su evolución natural hasta nuestros días. Se suman las otras categorías Humoristas , Parodistas y Revistas . |
La preparación del Carnaval comienza a mediados del año anterior, tiempo en que se preparan los trajes, letras, músicas, etc.; elección en diciembre de las Reinas del Carnaval y las Llamadas de las 18 Zonas o distritos descentralizados de Montevideo, bajo el auspicio de los respectivos gobiernos locales (2);la Prueba de Admisión, etc.
Las candidatas a Reinas de Carnaval y de Llamadas son electas en los barrios a través de eventos organizados por los órganos del Gobierno Local (Junta Local y Concejo Vecinal) y organizaciones sociales, vecinales, cooperativas, etc. de cada Zona, con el apoyo de los departamentos de Cultura y de Descentralización de la Intendencia de Montevideo. En esos eventos se eligen las Reinas Zonales de ambas categorías. Los vecinos también tienen un importante papel en la organización de las distintas actividades del Carnaval en los barrios.
Una parte importante de la cultura uruguaya
La mayor fiesta popular uruguaya trasciende el Carnaval en sí mismo, representando una parte importante de la cultura que se refleja –se festeja y se exhibe– en la “época” del Carnaval. Pues estas actividades, en diferentes formas, se “practican” durante todo el año en eventos oficiales, talleres, espectáculos y festivales, y espontáneamente en los barrios, tanto en lo que se refiere a las murgas como al candombe. También se trasmite por tradición oral de generación en generación, recordándose –en asados y fiestas familiares y de amigos– las antiguas músicas y letras. La preparación del Carnaval pasa por la elección de las reinas zonales; la preselección de los conjuntos en sus diferentes categoría, también en diciembre del año anterior; el Carnaval de las Promesas (de niños y adolescentes) a principios del mes de enero (con desfile y concurso incluidos), que reune decenas deagrupaciones infantiles, y a más de 1.000 niños; y por lo que no se ve que es la confección de los vestuarios, las letras y músicas, los ensayos, los vecinos reuniéndose para organizar sus tablados y corsos en los barrios, etc. El lanzamiento oficial del Carnaval montevideano se realiza con un acto que cuenta con la presencia del intendente de Montevideo, representantes del gobierno nacional (Cultura y Turismo, entre otros), de las agrupaciones carnavaleras, ediles de la Junta Departamental de Montevideo (3) y de los 18 gobiernos locales y comisiones vecinales responsables de los preparativos del la fiesta en cada Zona, en el marco del proceso de descentralización y participación ciudadana.
La Directora de Turismo del Departamento de Cultura de la IMM, Lilián Kechichian, ha destacado la sacrificada labor de los vecinos, que con tesón y gran esfuerzo llevan adelante los preparativos de las actividades carnavaleras en los barrios de Montevideo. Expresó por su parte su entusiasmo y optimismo por un gran carnaval no solamente para Montevideo sino para todos aquellos que nos visitan.
La Cultura da Trabajo
El Carnaval también trae trabajo. Así lo destacaba, en el lanzamiento del Carnaval 2001, el (ya fallecido) intendente interino y Director de Descentralización de la IMM, Ernesto de los Campos. "Esta expresión cultural, tan enraizada en nuestro pueblo, significa además trabajo, tema no menor en el Uruguay de hoy, y trabajo importante. Destacó también la importancia del Carnaval como atractivo turístico, que también deja trabajo y da más posibilidades a los uruguayos. "Quién haya analizado la ecuación turismo-carnaval-trabajo, puede concluir que la relación va en aumento". Cada año, expresó el entonces jefe comunal, el Carnaval atrae más turismo, dejando mayores ingresos. En este tema, hablando de la cultura en general, el Director de Cultura de la IMM, Gonzalo Carambula, ha reiterado el concepto de la cultura como inversión y promotora de fuentes de trabajo.
El Carnaval en Montevideo comenzó oficialmente el 20 de enero con su Desfile Inaugural por la Av. 18 de Julio, en el centro de la ciudad, donde participan todos los que de una manera u otra estarán en las distintas actividades oficiales y en los barrios (74 grupos participaron este año): los cabezudos, los carros alegóricos, las reinas y princesas, agrupaciones y conjuntos (en sus diferentes categorías: murgas, negros y lubolos (4), humoristas, parodistas y revistas), artistas populares, etc. Desde este año se adelantó para que no interfiera el final del Carnaval con el comienzo de las clases en la enseñanza, cosa que ocurría años anteriores, sobre todo se se atrasaban las fechas del Concurso en el Teatro Municipal de Verano a causa del mal tiempo. Los festejos se extienden hasta principios de marzo, realizándose actuaciones todas las noches en los "tablados" o escenarios populares (fijos y móviles) y comerciales en los barrios, y en los corsos o desfiles en distintos zonas, así como en el Teatro Municipal de Verano, donde se realiza el Concurso Oficial de Agrupaciones de Carnaval. Cuarenta y ocho agrupaciones de las diferentes categoría participan este año en el Concurso, en las categorías murgas, sociedades de negros y lubolos, humoristas, parodistas y revistas. La segunda gran concentración es el Desfile de Las Llamadas por los viejos y populares barrios Sur y Palermo, a pocas cuadras del centro de la ciudad, que este año será el 4 de febrero. Las Llamadas evocan el encuentro de los "negros" esclavos de la colonia (compartiendo su cultura y orígen africano), en la libertad del Candombe, que se convirtió en un aporte fundamental de la cultura afro a la música y cultura uruguaya.
Sin dudas esta es la mayor concentración popular y la que atrae mayor cantidad de visitantes. Relacionada tradicionalmente con el Carnaval, su realización podría ubicarse en cualquier fecha. De hecho, se realizan espontáneamente durante el año, en distintos barrios de Montevideo, en algunos casos todas las semanas. Siendo otra fecha importante, aunque informalmente, el 6 de enero. Este año desfilarán 36 agrupaciones con más de 2.000 tamboriles en sus diferentes tonos: chico, repique y piano. La reglamentación limitó a 70 tamboriles por comparsa.
La fiesta también llega a los barrios
La fiesta también llega a los barrios. Destacándose las actividades organizadas por las diferentes comisiones de cultura y/o carnaval de las respectivas zonas de Montevideo.
Atrás quedaron las reuniones, el conseguir recursos y la elección de reinas. Ahora las actividades se centran en los corsos y tablados, llevados adelante por vecinos que trabajan honoraria y casi anonimamente, y que en muchos casos ocupan cargos de gobierno a nivel local (Junta Local y Concejo Vecinal).
No es noticia el vecino si a actividades positivas se dedica en su barrio. Por eso poco se sabe como se llega al Corso y al Tablado (gratis) en la Zona. Esto no surge de la nada ni de funcionarios caprichosos que se les ocurre hacer tal y cual cosa en un barrio.
La Comisión del Carnaval en la Zona
Cada Zona tiene una Comisión de Carnaval (que puede ser la propia Comisión de Cultura del Gobierno Local o una sub comisión de esta o una Comisión nombrada a tales efectos) integrada por ediles locales, concejales vecinales y vecinos.
Estas comisiones son las que se encargan de la organización del Carnaval Zonal, como parte de acciones (culturales en este caso) de Gobierno en la Zona. Son el motor de la mayor manifestación popular de nuestro pueblo desde los barrios.
Comienzan a funcionar por el mes de octubre, con la organización de la elección de Reinas del Carnaval y de las Llamadas de la respectiva Zona, y pasan por las diferentes actividades en febrero y marzo. Parte de su labor, es conseguir fondos locales (a través de rifas, actividades y aportes de empresas y comercios) poniendo en práctica políticas de cooperación público-privado y de cogestión en las tareas del gobierno local. Estos fondos no sólo servirán para llevar adelante las actividades, sino que serán necesarios para la realización de los premios y concursos en los corsos y tablados, pero antes, los premios para las reinas de Carnaval y Llamadas de la respectiva Zona.
En el caso del Carnaval, cuentan con el apoyo y asesoramiento del Departamento de Descentralización de la Intendencia de Montevideo, de la División Turismo del Departamento de Cultura, y del Centro Comunal Zonal respectivo.
Democracia y Gobierno Local en la Zona
Aunque el tema hoy es el Carnaval, vale la pena detenerse en lo que es el funcionamiento de la descentralización en Montevideo. Solo así podremos entender la labor de miles de vecinos y cientos de organizaciones, llevando adelante tareas voluntarias para el desarrollo social y comunitario, desde lo local, mejorando la calidad de vida de los vecinos y, fundamentalmente, profundizando la democracia. Las comisiones de carnaval son un ejemplo de lo que se hace en otras áreas, de lo que la participación vecinal puede lograr. Cada calle y espacio público, cada acción social y acto cultural, lleva atrás la labor de vecinos organizados, discutiendo, intercambiando, proponiendo y resolviendo. El Departamento de Montevideo se dividió desde 1990 en 18 Zonas, como comienzo del proceso de Descentralización y Participación ciudadana en la toma de decisiones, y de Desconcentración de Servicios municipales, impulsado por el Gobierno Municipal y los vecinos y sus organizaciones. Cada Zona (que es el territorio o distrito, y no debe confundirse con el Centro Comunal Zonal o su sigla CCZ, que es la oficina municipal en la Zona), cuenta con un Gobierno Local. Este está integrado por la Junta Local (las hay en varios pueblos y ciudades del interior desde hace muchísimo tiempo, y en Montevideo se nombran a partir de 1990, aunque desde hace muchísimo tiempo ya estaban previstas en la Constitución y nunca fueron creadas por los anteriores gobiernos) y el Concejo Vecinal, que es lo novedoso del proceso de descentralización (gobierno local y participación vecinal) y desconcentración de servicios (centro comunal zonal). La Junta Local tiene una integración política, en representación proporcional a las elecciones municipales, correspondiendo 3 ediles locales para el partido mayoritario (desde 1989 el Frente Amplio) y 2 integrantes a los partidos minoritarios (Nacional y Colorado). Es un órgano Ejecutivo, equivale al intendente en la respectiva Zona (con la diferencia que es un Ejecutivo colegiado de 5 miembros, del que participa la opocisión, y el Intendente es un cargo unipersonal). Estos ediles locales no deben confundirse con los ediles de la Junta Departamental de Montevideo, que es un órgano legislativo. El Concejo Vecinal es un órgano integrado por entre 25 a 40 vecinos (según la Zona), que de alguna manera representan a los diferentes barrios, y pertenecen en general a comisiones vecinales, organizaciones sociales, cooperativas de viviendas, instituciones religiosas o deportivas, empresariales, etc., que los proponen como candidatos. También pueden ser candidatos vecinos a título personal con respaldo de diez firmas de vecinos. Son electos en elecciones que se realizan el mismo día en las 18 Zonas (o distritos) de Montevideo. Tiene capacidad de propuesta e iniciativa, así como de control y fiscalización del funcionamiento del gobierno local y municipal en la Zona.
Tiene un rol fundamental en la discusión y elaboración del Plan Quinquenal Municipal y del Plan Estratégico de Desarrollo Zonal. Previamente convoca a asambleas vecinales en los diferentes barrios, para recibir las propuestas de los vecinos para los planes de desarrollo local y municipal.
Puede convocar a directores municipales y al propio intendente municipal, incluso asambleas vecinales, para tratar temas relacionados con obras, servicios de la zona, propuestas, etc.
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Otra Historia (Origen del Carnaval)
El Apocalipsis de San Juan había sentenciado
que al finalizar el primer milenio, Satán sería liberado
por un tiempo, y ese tiempo sería el fin del mundo. La llegada
del año 1000 en la Europa medieval se convirtió en una
histeria colectiva. Poblaciones enteras se entregaron a prolongados
ayunos y flagelaciones, se hacían sacrificios y se confesaban
todos los pecados, en una espera angustiosa del fin del milenio.
Pero llegó el último segundo
del año 1000 y todo siguió igual. El alivio y el escape
de la tensión provocaron una fiesta desenfrenada en la que el
miedo a la muerte se transformó en burla. La vida humillaba a
la muerte y de esa burla en el Carnaval fue eje central en la Europa
medieval y hasta nuestros días, realzando la figura de Momo.
“La real historia del carnaval
es mucho más compleja e interesante que una mera repetición
de fiestas olvidadas. El Carnaval es una creación auténtica
y autóctona de Europa, creación popular que dio origen
nada menos que a la Comedia dell´Arte y de allí a todo
el teatro occidental. (Tal lo que relata, Agustín Norbel, en
sus tesis sobre el Carnaval).
La Comedia del Arte es esencial para
quienes quieren adentrarse en el misterio del Carnaval; las figuras
de Arlequín, Colombina, Pierrot y Polichinela
han pasado a través de los años y han sido representadas
en el Carnaval uruguayo.
Arlequín
se emparenta con uno de los diez demonios que encabezan la trágica
procesión de los muertos en el Infierno del Dante, que rodeado
por almas del Purgatorio realiza rondas nocturnas, provocando alboroto
y ruidos infernales. Arlequín se
iguala también con Hermes Psychopompos, el dios griego, cuya
misión era guiar los muertos al otro mundo; era, por lo tanto,
un demonio desatado, y dentro de la propia Comedia dell´Arte un
criado tonto, que tras la máscara escondía secretos, y
que definen como necio, grosero, y de una sensualidad infantil.
Al lado de Arlequín
estaba Colombina, cuyo nombre proviene del
latín; “columbarium”, el edificio parecido a un palomar
donde se conservan las urnas funerarias. De Colombina
está enamorado Pierrot (o Pedrolino),
a pesar de que ella le es infiel, y muchos lo emparentan con el difundo
del entierro (basándose en que el cortejo de Carnaval es una
parodia del cortejo fúnebre con intención de burlarse
de la muerte).
La riqueza histórica del tema
no se agota en un análisis, ya que allí aparece, por ejemplo,
el Príncipe del Carnaval, el “Carnario” italiano,
el “Karner” alemán, donde la burla a la muerte era
una constante, esa que se gritaba: “Carne vale” (Carne,
adiós), que manifiesta la confluencia de lo religioso con lo
humano.
Como decía Sófocles:
“Muchas cosas son misteriosas, pero ninguna como el hombre”.
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Otra Historia (Los carnavaleros de antaño,
esos ingobernables)
No había quien pusiese en vereda a los montevideanos de 1830
cuando sonaba la hora de soltar todas las ataduras para celebrar el
Carnaval que había llegado. No hay duda de que se divertían
de lo lindo, pero al parecer de una manera un tanto desaforada, que
hacía que se pasasen al patio con demasiada facilidad.
Así, no necesitaban nada para entrar a arrojarse huevazos sin
ningún miramiento y a propinarse baldazos con agua (y otros
líquidos no muy afines) que dejaban a la gente empapada de
pies a cabeza.
Y se ve que los excesos eran incontrolables, porque cuando se aproximaba
la fecha del Carnaval, los diarios más serios comenzaban a
dirigir sermones ceñudos por anticipado a una población
demasiado fervorosa y participativa, por lo que se ve.
Así, el muy respetable "El Universal" predicaba sensatez
en estos términos: "Las diversiones públicas, cuanto
más sencillas e inocentes, tanto más se conforman con
los principios de la decencia y la buena educación. Pero la
costumbre de jugar con agua y huevos en los días de Carnaval,
además de ser torpe y escandalosa, es perjudicial a la salud,
y propensa a fomentar las pendencias y desgracias". Muy cierto.
Por si no hubiera prendido esta mesurada exhortación inicial
a la cordura carnavalera, el mismo diario, ya sobre la fecha de inauguración
de la fiesta, vuelve a dirigirse a los pobladores de Montevideo, pero
ahora con un lenguaje un tanto más destemplado y perentorio:
"A no cometer las ridículas extravagancias y groserías
que han llevado a los extranjeros a calificar a los orientales de
locos y salvajes". Lo que revela la magnitud de las salidas de
madre de aquellos montevideanos.
Pero no eran sólo los diarios serios los que se erigían
en catones: la Policía no quiso quedarse atrás y dio
a publicidad un edicto de severidad más que reveladora, prohibiendo
de modo terminante jugar con agua, arrojar huevos o darse golpes.
Pero no se quedaba en la mera exhortación edificante, sino
que establecía penas muy concretas y sañudas de prisión
y fuertes multas a los infractores.
Quedaron así preparados los ánimos para recibir un Carnaval
que sería, a no dudarlo, ejemplar, al revés del de años
anteriores; divertido, sí, porque para eso es Carnaval, pero
cuerdo y bien educado como corresponde a países que, aunque
nuevos, ya poseen un grado de cultura que los pone por encima de...
¿Cómo? ¿Qué se lee en este mismo diario
"El Universal", aludiendo al Carnaval recién concluido?
"El agua cayó a torrentes, se consumió el innumerable
depósito de huevos que existían acopiados desde algunos
meses antes, y la autoridad fue espectadora tranquila del menosprecio
por sus propias medidas"...
Es inútil. Ya vamos viendo cuánta razón le asistía
al Coronel Latorre cuando, cuarenta años después, comprobaba
que, tanto en su tiempo como en el origen del país, "los
uruguayos son ingobernables". Al menos cuando de divertirse se
trata.
Por Milton Schinca
Extraído de "Boulevard Sarandi" Tomo 5.
Memoria anecdótica de Montevideo. (vecinet-notici@s)
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