Sale a escena... Carlos Pascual…
Carlos Pascual es arquitecto de profesión y confeso seguidor del rock and roll. Propuso que el nuevo techo del escenario del Teatro de Verano (templo del carnaval) fuese de ladrillos, siguiendo la idea del ingeniero uruguayo Eladio Dieste.
Hoy tiene a cargo la obra de remodelación del Teatro de Verano durante los próximos cuatro años, con una inversión de 1 millón de dólares en total.
Escribe: Matías Rótulo (Diario La República)
Nosotros veíamos una pila de andamios metálicos como un laberinto. Los obreros soportaban el fuerte sol del mediodía mientras trabajaban subidos a la estructura. Carlos Pascual al contrario de nosotros parecía que al mirar lo veía; terminado y con sus luces prendidas, sonando fuerte con su nuevo sistema de audio. Lo primero que le preguntamos, teniendo en cuenta el poco tiempo que falta para carnaval, es si se llegará a tiempo. "Sí, claro que vamos a llegar". El Teatro de Verano Ramón Collazo del Parque Rodó, poco a poco volverá a encontrar su típica imagen. Ya no habrá un escenario cubierto de un cono hecho de metal y madera que soportó casi cuarenta años. El ladrillo desde ahora y a propuesta de Pascual será desde el próximo carnaval el material que llevará la nueva carcaza que cubrirá el escenario. "Además podemos mantener la forma que tanto identifica a este escenario", dijo Pascual y agregó que "pudimos hacer una estructura cuadrada como en los grandes escenarios europeos, pero la forma cónica es todo un emblema".
Al borde del colapso
"Las chapas se habían cambiado después del temporal de agosto de 2005". De todas formas "esto estaba muy deteriorado, al borde del colapso". Pascual detalló que al desarmar el cono sobre el escenario, se encontraron con serias fallas en las barras que sostenían el antiguo cono. "En una palabra, estaba todo podrido", exclamó el arquitecto. Además la madera estaba "toda apolillada, parecía una esponja" agregó. Pascual afirmó que "no se podía reparar el escenario y el cono como se pensaba, era indispensable hacerlo nuevo". También se pensó en el material a utilizar. "El ladrillo es más resistente que la chapa y el hierro, teniendo en cuenta la cercanía con el mar, que agrede el material metálico", afirmó.
Proyectando
La Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), invertirá durante este período de gobierno, un millón de dólares (250 mil dólares por año). En esta primera etapa se construye la nueva cubierta del escenario y el piso. El mismo se adelantará dos metros y medio, y se subirá la altura del techo permitiendo presentar escenografías más altas. También se realizan las obras del nuevo canal de desagüe, y se pretende mejorar los asientos para el próximo año ampliando la capacidad. Pascual dijo que la idea es hacer más fácil la movilidad de los conjuntos en el escenario.
Para eso se quitaron las cabinas radiales que se ubicaban sobre el escenario, y se controlará la entrada de las personas. El "pedregullo", ese lugar tan típico detrás del escenario donde los conjuntos esperaban junto a familiares y amigos, desde 2007, será un lugar restringido. Desde el próximo carnaval, los conjuntos tendrán un lugar especial detrás de los baños, acondicionados especialmente para descongestionar la "trastienda".
El arquitecto del templo
"Acá vi a muchos grandes de la música, del rock and roll", dice Pascual. Su aspecto lo presenta como un verdadero amante del estilo: lentes negros, abundante pelo... Afirma que si bien fue al Teatro de Verano a ver alguna que otra vez algún conjunto de carnaval, "no soy de aquellos que se pasan todo febrero acá adentro". Considera que el Teatro de Verano, si bien es el símbolo del carnaval "es también el templo del rock and roll". Pascual tiene un vasto currículum: llevó adelante las obras del Teatro Solís, las ramblas de Santiago Vázquez, Cerro, Playa Honda entre otros. Hoy es el arquitecto de Momo, construyendo ladrillo a ladrillo el nuevo templo, mientras los carnavaleros, afinan su garganta pensando en febrero.
Agradecemos la Información al Diario La República 