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Ensayo: Ex. Teatro Astral, Durazno y Barrios Amorín
Minutos después de terminar la actuación de la Murga encontramos a su Director Escénico, y tuvimos una breve charla con él:
eNTREVISTA:
Tabaré Aguiar
 
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Archivo de audio:

Queso Magro. Tabaré Aguiar.

_ director escénico y arreglador coral de la murga Queso Magro.

Una vez más en el Teatro, ¿qué se siente?

_ Pa! Una alegría enorme, ahora una alegría enorme, hace cuarenta y cinco minutos atrás, unos nervios terribles, pero muy alegres muy felices de cómo salió el espectáculo, era lo que... se llegó a lo que veníamos a buscar, ¿no?, que el espectáculo rindiera en el humor, que fue así, vimos que se retroalimentó la comunicación entre la murga y el público y eso nos hace sentir muy cómodos, porque cuando los primeros chistes o situaciones funcionan, uno empieza a sacarse el cuello duro entonces...

_ Basta saltar un poco y ya...

_ Claro, y ya después, después rinde todo.

_ La movida del humor como siempre, la clásica.

_ Si, si, igual viste que en unos momentos ya la murga también apostó a otra cosa por unos minutos, por unos minutos; pero bueno, también nos dimos permiso para eso, también.

_ Pero el desafío de la muerte en todo el espectáculo.

_ Sí, si, si y bueno, es un temor, ¿no?, que te venga a buscar...

_ Bueno, muchas gracias.

_ Bueno, muchas gracias, un saludo para todos los carnavaleros, un feliz carnaval, y bueno a disfrutar de las murgas que está buenísimo el género, y... vamo' arriba, vamo' arriba.

_Muchas gracias.

Entrevista a Martín Rodríguez, integrante de la murga Queso Magro

  Buscando nuevos lenguajes en la murga

¿Y cómo es trabajar colectivamente?

Está bueno... La Mojigata cantaba este año “la cooperativa se complica”, y es verdad, la cooperativa cuesta muchas veces. Cuando la democracia tiene problemas necesita de más democracia... en el aprovechamiento de esos espacios es donde salen las mejores decisiones para el grupo, las más sólidas y las que tienen más legitimidad. En el caso de Queso Magro, que es una de las poquísimas cooperativas plenas que hay, hay participación de toda la murga en prácticamente todas las decisiones; hasta en la parte creativa la murga trabaja en comisiones, y todos participan con sus comentarios y todos tienen derecho a opinar.

Obviamente el trabajo diario se delega en una comisión más chica, pero los avances después se presentan a consideración del soberano, que es la asamblea de la murga.

La propuesta de este año apuntaba mucho al humor, a construir un lenguaje a través de él... ¿sentís que esa búsqueda tuvo sus frutos? ¿Hay un lenguaje propio de Queso Magro?

Este es mi segundo año en la murga, y desde que lo recuerdo Queso Magro siempre intentó decir cosas a través de los canales del humor. Creo que es a través del humor que está construyendo su identidad, está construyendo con cierta nitidez un lenguaje propio que se diferencia de otros modelos de lo que era la Movida Joven –aunque a la vez tiene rasgos muy típicos de la Movida-. Si vos te fijás, La Mojigata tiene un humor distinto, y murgas que pasaron por Murga Joven como Agarrate Catalina también tienen otro estilo de humor, la Demimurga lo tenía... creo que la búsqueda de decir las cosas con un lenguaje ameno es una constante. En el caso del Queso, me parece que tiene una personalidad definida, que además está buscando una coherencia al brindar un espectáculo integral (con escenografía, maquillaje, etc.) y que eso refleje el estilo comunicativo de la murga. Creo que es posible identificar a lo largo de su historia un sello distintivo... siempre apostando a decir cosas mediante el humor, y que ese impacto que genera la risa te permita ver el espectáculo varias veces e ir descubriendo detrás del humor los mensajes que tiene la murga.

  ¿Por dónde pasan esos mensajes?

Creo que hay una visión claramente joven. Digo joven no apostando estrictamente a lo generacional, sino que es una visión de que hay tiempo por delante, hay tiempo para mejorar las cosas y para cambiarlas... las cosas que están mal se pueden cambiar. Y con ironía y con humor Queso Magro busca enfrentarse a ese tipo de realidades; en el espectáculo de este año se ve, ni que hablar del juego con el tiempo y el diálogo con la muerte, el desenlace en el último tema... el tema de la pelota, que es el único momento del espectáculo en donde la murga efectivamente no persigue el humor, lo que era un desafío para nosotros. En ese tema está la crítica a los convencionalismos, y a los caminos que sí o sí hay que recorrer para vivir la vida “dignamente”, y cómo a veces eso termina siendo un bloqueo y un límite a la libertad, cuando hay otros caminos que pueden ser mejores... eso es lo que a mí me parece que puede estar diciendo la murga, capaz que la comisión de letras me dice que nada que ver, pero cuando yo lo canto pienso en eso y es lo que me hace sentir bien.

El cuplé de los cigarrillos se hizo en un momento en que el piquete estaba bastante de moda, y había piquetes cuyos protagonistas encontraban apoyo en distintos sectores de la sociedad, y ya había piquetes por cualquier cosa. Eso terminó generando que hasta los cigarrillos tenían derecho a hacer un piquete. La otra parte del cuplé era el “casi”, casi un cuplé, casi un salpicón... y es casi como lo que es Uruguay; casi la Suiza de América, y casi la tacita de plata, y casi vamos al mundial, y casi rompemos relaciones con Argentina, y en esas estamos, en lo que algún historiador llamó alguna vez el país de las medianías, con una forma de gobierno mesocrática, el Uruguay de las tibiezas, y de penillanuras suavemente onduladas, donde el clima es templado, y donde todo tiene que ser así porque si no no es Uruguayo. Entonces, cuando algo es así, “para ser uruguayo está bien”. Incluso el año pasado, el cuplé tenía una crítica sobre las nuevas formas de adhesión a la izquierda, el cuplé de los compañeros, y trataba con humor el formato light de adhesión al Frente Amplio, en donde cada vez más la propuesta del Frente Amplio iba siendo más abarcativa, acaparando más sectores del centro del electorado, y cada vez era más fácil identificarse con él, y a la vez que más fácil, menos peligroso. Bastaba con tener un pegotín en el termo para ser un compañero a pleno... esa era la crítica que tenía aquel cuplé, con humor también.

 

Hablábamos antes de construir lenguajes... ¿te parece que las murgas provenientes de Murga Joven le aportaron un tono diferente al lenguaje de la murga?

 

A veces el mote de murga joven cae en lo generacional; basta ser joven y haber pasado por la Movida Joven para ser tildado en el carnaval “profesional” de murga joven. En realidad me parece que no es así... escuché este año a Milita Alfaro, asediada por las críticas sobre el puntaje que había asignado, definir qué era lo que ella había interpretado por murga joven. Ella dijo que identificaba a Queso Magro como la portadora del estandarte de lo que era la murga joven más tradicional, identificaba a La Mojigata como algo difícil de clasificar, decía que Agarrate Catalina tenía también un formato bastante convencional, y que las murgas más viejas que había visto habían sido La Quimera y La Inquilina, que apostaban a los lenguajes tradicionales. Yo creo que ese fue un buen análisis, de alguien que intenta ver que hay más allá de la propuesta y no se queda sólo con el tema generacional. Si vas a mirar las murgas jóvenes de la Movida, creo que se refleja en buena medida eso. Hay muchos grupos que hacen su búsqueda, y hay otros que recorren caminos más convencionales...

Sin lugar a dudas lo más rico de la murga joven está en la búsqueda de esos nuevos lenguajes, aunque no todo el mundo tiene que salir a buscarse un lenguaje propio, no es una obligación... pero volviendo un poco a la pregunta, las murgas como Demimurga, como La Mojigata, como Queso Magro ahora, aportan una nueva forma de decir. Y las tres murgas tienen intereses compartidos, vislumbran problemas a resolver similares, no siempre aportan soluciones porque capaz que ese no es el rol de la murga, y lo dicen siempre con lenguajes distintos, con estilos distintos. Si mirás los libretos de Agarrate Catalina también enfoca los mismos problemas y elige un lenguaje diferente para transmitir las cosas, que respeta un formato más tradicional que las otras tres que te nombraba. Sin embargo me parece saludable que en el carnaval entren propuestas nuevas, búsquedas nuevas, y creo que el público lo recibe bien. La respuesta que tiene Agarrate Catalina con el público es impresionante, y la respuesta que tienen Queso Magro y La Mojigata también es de destacar. Público que gusta de las propuestas más tradicionales también está dejando que las más innovadoras le lleguen, y eso está muy bueno. v

 
Cuando Martín Rodríguez se acercó a felicitar a “Queso Magro” por su actuación en aquel no tan lejano 2004, no suponía que estaba a días de ingresar en la murga. Como lo dicen sus propios compañeros sobre el escenario, además de trabajar unas cuántas horas por día y estudiar Ciencia Política en la Facultad de Ciencias Sociales, Martín se hace de un tiempo para pintarse la cara en las noches de febrero, en las que cantando sale a engañar a la muerte. “Momo Diario” también le robó algo de ese tiempo para que contestara a estas preguntas, así que los dejamos con él.

¿Qué recibimiento ha tenido la murga en los barrios?

Con los tablados nos está pasando algo bárbaro, en el 99% de los lugares a los que vamos la gente responde con mucha alegría, hay mucha aceptación. Y este año nos está pasando algo muy bueno con respecto al año pasado, porque en lugares en donde no nos había ido muy bien este año tuvimos una excelente respuesta, la gente se divierte mucho y te devuelve con aplausos lo que hacés, incluso hemos vuelto varias veces a esos lugares, que es algo que te pone contento. Nuestra propuesta va por el lado de elegir un lenguaje, una forma de decir las cosas con mucho humor a lo largo de todo el espectáculo –incluso en la presentación y en la retirada hay humor- y a la vez no perder la oportunidad de decir lo que pensamos, de hacer nuestra crítica y exponer nuestro razonamiento. Básicamente la propuesta de este año de “Queso Magro” parte de que dado que todos los conjuntos “dejan la vida en el escenario” al actuar, nosotros nos damos cuenta de que cuando cantamos eso en la presentación, al terminarla efectivamente nos viene a buscar la muerte. Ahí se da un diálogo con la muerte en que nos comunica que el tiempo de vida que nos queda es el que nos queda para estar arriba del escenario, y ahí empiezan a sucedernos cosas que le pueden pasar a alguien que se está por morir en treinta minutos; viene el último deseo que es un cigarrillo –y ahí aparece el cuplé de los cigarros-... también viene el momento de reflexión, y ahí aparecen las confesiones, aflora la mediocridad de todo uruguayo. Al final del cuplé la muerte otra vez se hace presente y nos tira la pelota, como invitándonos a redondear el juego de la vida, y ese es el momento en que la murga deliberadamente se toma cinco minutos para decir algo sin buscar el humor. En la retirada vuelve la muerte a hablar con nosotros, y en una batalla -dado que no le podemos ganar, no la podemos matar nosotros a ella- nos damos cuenta de que la única forma de seguir viviendo es engañándola, diciéndole que vamos a estar siempre en el escenario, que la actuación nunca termina y que siempre volvemos a empezar.

Un espectáculo con mucho humor, pero con un lenguaje propio...

Sí, desde Murga Joven la idea de “Queso Magro” siempre fue transmitir cosas utilizando la herramienta del humor, que es una herramienta excelente desde el punto de vista que capta siempre la atención del público. El humor permite que hagas varias veces el espectáculo y le encuentres distintas vetas, porque de repente la primera vez te reís con la situación, y la segunda vez le encontrás un mensaje, un hipertexto oculto. Eso es lo que hace que vayamos varias veces a un mismo tablado y el espectáculo siga estando bueno.

¿Qué expectativas hay para la próxima actuación en el Teatro de Verano?

Después de los días de lluvia espero que la murga haya descansado, y desde el punto de vista físico y de las gargantas estemos un poquito más aliviados. Lo que esperamos es lo mismo de la Primera Rueda; subirnos a un escenario mítico con cinco mil personas en la platea... todo ese día se vive con mucha expectativa, y la noche es el corolario. Si bien es cierto que nosotros tenemos una postura bastante descontracturada respecto al Teatro de Verano, también es cierto que es el tablado más lindo, porque tiene muy buen sonido, hay muchísima gente, van a verte tus amigos, la prensa difunde el espectáculo...
La idea es repetir la onda de la primera actuación, controlando un poco más la ansiedad, en la medida de nuestras posibilidades. Lo que nos pasó en la Primera Rueda es que la gente respondía mucho, y eso es una inyección de adrenalina directo en el pecho, entonces el canto pierde prolijidad porque todo es emoción. Eso es algo que el público también lo siente, pero que a la hora de hacerte entender capaz que te juega un poco en contra. La idea es ir con la misma alegría, la misma intensidad, la misma propuesta interpretativa, pero siendo más consientes de que hay micrófonos adelante.

¿Cómo es ser integrante de “Queso Magro”?

Estar dentro de este grupo es una muy buena experiencia, porque existe en la murga un formato cooperativo, donde las decisiones se toman colectivamente, donde uno puede opinar en cualquiera de las áreas –desde la propuesta estética hasta la idea de los textos- y eso está muy bueno. Si bien es verdad que la democracia asambleísta puede enfrentarte a situaciones de lentitud en la toma de decisiones, en algún momento tienen que primar las mejores razones. El trabajo en un formato cooperativo tiene sus riesgos pero también tiene sus oportunidades; verdaderamente todos podemos sentirnos padres del proyecto artístico que estamos generando. Y a la vez, como todo producto artístico, puede ser sujeto de varias interpretaciones... una pieza de arte en función de cada subjetividad puede aportar distintas cosas a cada sujeto. Eso capaz que nos pasa a nosotros mismos cuando cantamos, porque estamos diciendo las mismas palabras con la misma intencionalidad, pero capaz que cada uno está sintiendo algo diferente. Al espectador posiblemente le pase lo mismo.

Como padre de este producto artístico, ¿cómo lo ves?

Me siento bárbaro. Me gusta cada parte del espectáculo y eso es fundamental para defenderlo con ganas en cualquier lado, porque lo hacés cien veces... sin contar los meses de ensayo en que venís repitiéndolo. Te tiene que gustar la idea, y además es un gran aliciente tener gente adelante que responde, que se siente identificada, que se divierte, que te viene a saludar y a decirte que le alegraste un rato de la vida, y eso este año lo logramos. Recorrer tablados, recorrer los barrios, encontrar que los compañeros de trabajo, los vecinos, te saludan y te dan para adelante, probablemente sea el mejor premio que uno puede llegar a tener.

Agradecemos el permiso brindado de los Editores de MOMO DIARIO, especialmete a Marcela Schenck para la publicación de esta nota
en nuestro
Portal de Murgas.