La propuesta de este año es una apuesta
a la comunicación...
Yo pienso que “Momolandia” tiene un hilo
conductor, se trata de un cuento que se desarrolla en una parte de Arabia,
donde hay un árabe que es el mandamás y después
están los uruguayos, a los que han corrido de todo el mundo por
falta de documentación.
Y se encuentran que están trabajando en Arabia y no pueden hablar,
hasta que uno se delata con el “ta”, y ahí se descubre
que son uruguayos.
Entonces uno de ellos dice “soy uruguayo, soy uruguayo”
y lo mismo van diciendo todos, hasta que el emir sale a hablar y le
empieza a preguntar a ese uruguayo qué sabe hacer, hasta que
él le dice que es especialista en comunicación. Ahí
nace el cuento, la historia, el tema de la comunicación pasa
por todas las facetas, desde el “boca a boca” hasta la radio,
la televisión, los diarios, y se entiende que esa gran comunicación
termina en una general en la que no importa idioma, sexo, discapacidad...
esa forma de comunicación que es el abrazo. Ahí se encuentra
el gran tesoro que se busca, por eso la despedida es al abrazo.
Esto que estabas diciendo de la comunicación
lo relaciono con el tema de la retirada y del abrazo. ¿Puede
ser que la retirada sea un gran abrazo que se le quiere dar al público?
Precisamente eso es lo que queremos hacer, que no solamente
los elementos materiales valgan; el abrazo es un gran afecto. Nosotros
siempre decimos “Momolandia siempre junto al pueblo”. A
pesar de que esté el gobierno por el que nosotros luchamos, si
se equivoca le vamos a decir en qué está equivocado, aunque
también en determinada parte de la propuesta de “Momolandia”
se indica: “pero algo hizo el Pepe, aunque fuera mala la carne”.
Nosotros entendemos que ese abrazo se lo queremos dar a todo el pueblo
uruguayo por su sacrificio, por la apuesta a un gobierno de izquierda
después de una lucha de más de treinta años. Ese
es un gran abrazo que nos gustaría que todos sintieran, y que
creo que lo han interpretado porque la primera vez que estuvo la murga
se paró todo el mundo, estaba muy contenta la gente, creo que
realmente vibró con la retirada.
“Momolandia” es una murga
que condensa muchas cosas, que trae un “historia previa”
se podría decir... lo digo pensando en “La soberana”.
Exactamente, nosotros nos fuimos de “La soberana”,
nos guste o no nos guste. Por eso hace treinta años que estamos
definiendo y treinta años que estamos postergados. Pero igual
nosotros seguimos diciendo las verdades a nuestro entender... y en el
concurso, todos salimos para ganar, pero nunca sabemos cuándo
se va a ganar. Igual siempre estamos contentos si le gusta a la gente.
A pesar de que parte de la prensa pueda decir que a la murga no la entiende
la gente, yo creo que a la murga sí la entienden. Lo que pasa
es que atrapa tanto que no existe un minuto en el que se pueda hablar,
se vive cantando, por eso se trabajan los cuarenta y cinco minutos.
Ojalá podamos pasar a la tercera rueda y dar lucha en la Liguilla.