Ya han tenido tiempo de experimentar
con la propuesta en los tablados; ¿qué expectativas les
da eso para la próxima actuación en el Teatro?
La idea es ajustar lo más posible para llegar
a una segunda ronda que redondee lo que fue la primera pasada por el
Teatro de Verano. La primera fue una buena pasada, superó incluso
las expectativas que teníamos, o por lo menos superó las
mías. La idea ahora es ajustar, donde se vea que hay algo que
se pueda arreglar se arregla, donde se pueda poner algo más se
pone, siempre tratando de llevar lo mejor para el concurso.
¿Qué respuesta han tenido
frente al espectáculo?
Hasta ahora fue bárbara, este fue un espectáculo
que fue creciendo a medida que hacíamos escenarios. Y es un espectáculo
que hecho del principio al final es muy redondo, pero en los tablados
tenés que fraccionar la actuación por una cuestión
de tiempos, y costó un poco encontrarle -para nosotros mismos
inclusive- cuáles eran los bloques que se podían unir
mejor, y que podían tener una respuesta más adecuada para
la gente en los tablados. Ahora creo que ya le hemos encontrado la vuelta,
el gusto, y lo hacemos ya como “de taquito” digamos.
Hasta ahora hablamos sobre el espectáculo
de “Contrafarsa”, pero quisiera preguntarte sobre tu historia,
sobre como empezás a hacer Carnaval...
Yo en realidad empecé haciendo teatro, estaba
en el grupo de teatro de “La Gaviota” e hicimos la obra
“El regreso del Gran Tuleque” de Mauricio Rosencof, con
música de Jaime Ross y Julio Julián, y ahí vino
un montón de gente de “Falta y Resto” y de otras
murgas, y a su vez el público cambió mucho, porque ya
dejó de venir solo el público de teatro, y comenzó
a venir el público de Carnaval a ver la obra. A partir de ahí
yo me vinculé con la gente de “La Justa” ese año
-el 88’- y fue la primer murga en la que salí. Después
no volví a salir hasta el 93’, porque en esa experiencia
con “La Justa” nos fue más bien mal, y yo quedé
medio quemado con el Carnaval. Pero en el 93’ volví y ya
no me baje nunca más, volví a “La Naranja Mecánica”,
e hice humorismo durante el 93’ y 94’, y después
en el 95’ entré en “La Gran Muñeca”,
hice tres años ahí, y después entré en “Contrafarsa”,
en donde estoy hasta hoy.
La experiencia que estabas nombrando
–“El regreso del Gran Tuleque”- es un hito digamos,
porque marca una instancia de aproximación entre estos dos lenguajes,
el del teatro y el del Carnaval, que es algo que se ha venido acentuando
desde hace un tiempo... ¿cómo ves ese acercamiento entre
el teatro y el Carnaval?
En realidad no creo que sean dos lenguajes, creo que
es un lenguaje solo. Para mí el Carnaval es teatro popular, y
creo que incluso el Carnaval te permite trabajar otros aspectos del
actor que el teatro no te los da, ya sea el canto, el baile, la puesta
en escena, el actuar con la gente... porque en el teatro no se ensaya
con público, en Carnaval si. En Carnaval estás probando
prácticamente lo que estas haciendo día a día,
en el teatro es diferente, vos ensayás tres meses en una sala
con el director y los actores y nada más, y después en
el estreno ves qué pasa. Acá ves que va pasando día
a día. Eso te da otro fogueo, que no digo que no lo de el teatro,
digo que es completamente diferente. De todas formas creo que el lenguaje
es el mismo, creo que cada uno va aprendiendo de cada cosa y tratando
de aportar -ya sea a la murga, a la obra o al elenco- para que el espectáculo
esté lo mejor que se pueda.
¿Qué pasa contigo después
del Carnaval?
Bueno, lo que pasa con la mayoría de los carnavaleros
del Uruguay, que hay muy poca gente que puede vivir del arte -ya sea
del Carnaval, del teatro, o de la música- en general la mayor
parte de los artistas viven de otro trabajo, que es el que te permite
sobrevivir, y después de ese horario de trabajo uno hace Carnaval,
o cualquier expresión artística que le guste. Conmigo
pasa eso, yo trabajo en un laboratorio ocho horas como cualquiera, y
después de noche me dedico al Carnaval, en invierno cuando no
tengo Carnaval trato de hacer algún espectáculo, o de
ir al interior o al exterior -quizás a Buenos Aires o a donde
se pueda- tratando de llevar la murga a la mayor parte de los rincones
de Uruguay y de América que se pueda llevar.
¿Por qué haces murga?
En realidad yo arranqué por el lado del humorismo,
si bien el primer año que estuve en Carnaval salí en murga
fue porque se dio la oportunidad, en realidad a mi toda la vida me gusto
el Carnaval. Yo nací a tres cuadras del Teatro de Verano, que
si bien es un barrio de gente carnavalera, no es un barrio que haya
generado conjuntos de Carnaval. A mi toda la vida me gustó el
Carnaval, yo fui de niño al Carnaval desde siempre. Mi primer
vínculo con lo que tiene que ver con el arte se dio a través
del teatro, pero apenas pude tener un cable con el Carnaval me tiré
de cabeza, siempre me gustó y es apasionante, la cantidad de
gente que lo sigue, y cómo lo siente la gente... lo siente como
lo sentía yo cuando iba al tablado, igual. Y eso está
buenísimo.
Nuevo Disco
El jueves 2 de marzo vamos a estar en el Velódromo
grabando el disco 2006 de la murga, y quiero difundirlo especialmente
para que vayan. Además la programación es muy buena, van
a estar “Curtidores de Hongos”, “A Contramano”,
“Agarrate Catalina”... la programación está
barbara, y queremos grabarlo con el calor de la gente que va a todos
los tablados. Como se hacen todos los discos de Carnaval, que se hacen
en vivo porque tienen que ser en vivo, es una obligación.