
(http://www.lanacion.com.ar/entretenimientos/nota.asp?nota_id=810268)
Murga y cuplé
de la celulosa
La agrupación se presentará este fin de semana en escenarios
argentinos
De este lado del teléfono está el cronista de LA NACION
y del otro, en Montevideo, el murguista Yamandú Cardozo, y
no hay que confundirlo con Carrozzo, ese apellido que empezó
a sonar desde la última cumbre de presidentes en Viena, gracias
a la original protesta de una entrerriana por la instalación
de plantas de celulosa en la orilla oriental del río Uruguay.
Sin embargo, Evangelina Carrozzo y Yamandú Cardozo tienen
algunas cosas en común. Los dos hablan de la instalación
de las papeleras. Además, ella es la reina del carnaval de
Gualeguaychú y él dirige a la murga que reina en Montevideo,
Agarrate Catalina; esa que ganó los dos últimos años
el premio principal del carnaval uruguayo y que próximamente
visitará varias ciudades argentinas con su último espectáculo.
¿Qué han hecho estos murguistas para recibir dos premios
consecutivos? "Vaya uno a saber -dice el director de la Catalina-.
Supongo que laburar mucho y estar enamorados de lo que hacemos. La
murga es un género artístico dentro de un carnaval que
dura 45 días y que es una fiesta de comunicación cubierta
por un hecho artístico. Somos conscientes de eso."
Pero, como otras murgas, la Catalina tiene trabajo todo el año
y esto también tiene que ver con su surgimiento dentro del
movimiento Murga Joven de expresiones artísticas impulsado
por la intendencia montevideana: "Esto habla bien de la validez
como hecho artístico porque puede resultar interesante fuera
del carnaval. Y Murga Joven es un fenómeno de cuando el Frente
[Amplio] asumió en la intendencia. Arrancó con ciclos
de teatro en lugares alternativos y ante el éxito se generaron
nuevos espacios, uno de ellos fue para la murga, que comenzó
con 15 y terminó con 70 agrupaciones; se realizó fuera
del carnaval y generó nuevas corrientes. Siempre que hay pluralidad
la cuestión se enriquece. Nosotros empezamos ahí y tuvimos
la chance de pasar al carnaval. Pudimos recoger todo lo de nuestra
infancia cuando íbamos a los tablados para aprender de las
grandes murgas como la Falta o Araca y luego mezclarlo con otros ingredientes
y revolver con nuestra cuchara. Es más fácil para nosotros
porque hoy estamos circunstancialmente parados en la cima de una escalera
que no construimos porque tiene unos cien años. Tenemos la
ventaja empírica. Por otro lado el movimiento aportó
público al carnaval".
Con su sello
Hay algunas características propias de este movimiento y,
especialmente, de Agarrate Catalina. Y no sólo es la participación
de la mujer en la murga ya que hay otras agrupaciones veteranas que
hace algunos años les dieron participación a las damas.
Según explica Cardozo, estas murgas se organizan en cooperativas
y dan más prioridad al ingenio que a lo que se puede hacer
con dinero. "La idea nuestra, de la Catalina, es la búsqueda
por otro lado: sátira, ironía y humor transitado desde
ciertos carriles tradicionales para vaciarlos o rellenarlos".
El director dice que la Catalina "tiene que sonar a murga con
estética murguera, pero llevada hasta el límite que
sus integrantes deseen."
Se enfatiza la imitación de personajes con un planteo que,
para quien lo escucha en los discos, puede parecer muy radial. Así
fue que en el carnaval de 2005 se consagraron con un cuplé
dedicado a Pepe Mujica (ex dirigente tupamaro y actual ministro de
Agricultura y Ganadería del gobierno frenteamplista). En el
espectáculo de 2006, "El fin del mundo", parodiaron
los interminables discursos de Hugo Chávez. "La imitación
de presidentes fue algo muy utilizado hace muchos años y nosotros
lo retomamos. Hay cosas que la murga joven rescata."
En cambio la crítica, elemento fundamental del género,
quizás haya estado en crisis con tantos aires de esperanza
y de cambio desde el triunfo del actual presidente uruguayo. Y hay
que decir que aquel cuplé de Mujica, aunque en algún
momento se burla de cierta izquierda que se puso "de moda",
termina como una gran adoración al dirigente político.
La construcción del tema es excelente (hasta caricaturiza con
mucho cariño a Mujica) pero no ofrece ninguna doble lectura
y se sube, de algún modo, al caballo del éxito frenteamplista.
En cambio, el discurso del espectáculo de 2006, que gira en
torno de lo que pasa en "el fin del mundo", muestra algunas
autocríticas futboleras y ofrece un discurso más ambiguo
en temas como el conflicto binacional por la instalación de
papeleras en Fray Bentos.
"En la murga siempre vas a encontrar una ideología izquierdista
que ha cantado en contra de los gobiernos. La murga es pueblo y está
parada en la vereda del pueblo. La cuenta que sacamos es que por primera
vez hay un gobierno que no se para enfrente. Por eso no está
bueno recibirlo a pedradas. Tampoco es bueno cerrar los ojos porque
siempre hay cosas para mejorar. Pero eso se puede marcar con sátira
más que con crítica directa. Y por eso estuvo bien reírnos
con el Pepe [Mujica] de un montó de situaciones más
allá de la admiración profunda que le tenemos. La idea
es situarnos en escenarios nuevos. Si la murga fue oposición
y le ha tocado ser gobierno tiene que ir acomodando el cuerpo."
-¿Y las papeleras?
-Aún con una postura editorial, no hay que olvidar el hecho
artístico de la murga. Por eso hacemos relucir las aristas
que tienen que ver con el humor y la ironía. Son aprovechables.
Y este tema está bueno para tratarlo de ese modo.
-Por un lado suena a burla de la exageración argentina; por
otro, dentro de esa postura editorial general del espectáculo,
parecería que están más en contra que a favor.
- No estamos en contra ni a favor. Tratamos de ser ecuánimes:
contar lo que estaba pasando, reírnos sin concluir. Terminado
el cuplé del Pepe teníamos una postura. Este simplemente
termina en la narración, para que quede abierto al juicio de
cada uno. Porque me parece que está alcanzando ribetes peligrosos
cuando se enarbolan banderas fratricidas. Nosotros aprovechamos para
reírnos y bajar los decibeles. Esa fue nuestra intención.
Por eso el final [del cuplé] parece fluctuante.
-¿Qué pasó cuando cantaron en Fray Bentos? ¿Cómo
lo tomaron?
-Perfectamente. Incluso nos pidieron que retrasáramos el horario
porque había obreros que estaban saliendo de [la empresa] Botnia
y querían venir a ver el cuplé. La gente tiene el código
a mano y sabe que la murga se ríe de muchas cosas. Pero también
es una manera de poner las cosas sobre la mesa y que se genere la
charla. La gente se rió y disfrutó. Esperemos que también
lo disfruten en la Argentina.
-Habrá que ver la reacción.
-En una de esas terminamos todos abrazados con la reina de Gualeguaychú,
paseando semidesnudos.
-¿Cuándo van a estar por acá?
-Desde pasado mañana vamos a andar por el Teatro de la Comedia
de Rosario, en el anexo del Bellas Artes de La Plata, en El Umbral
de San Antonio de Padua y en La Trastienda, que es un lugar importante
de la cultural musical de Buenos Aires. Además, ahí
la que más tocó fue Falta y Resto, que es una escuela
de murga para todos nosotros e hizo el laburo de explicarle al público
argentino qué es la murga. Así como en Uruguay hay 100
años de murga que nos allana el camino, en la Argentina nos
encontramos con esta suerte.
Por Mauro Apicella
De la Redacción de LA NACION
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