BUSQUEDA DE DOCUMENTACIÓN. El antropólogo brasileño Paulo de Carvalho Neto estuvo relacionado a Uruguay entre 1952 y 1959 como docente e investigador en la Facultad de Humanidades y Ciencias, dedicándose al estudio de algunos aspectos de la cultura popular uruguaya. En 1960, ya radicado en Quito, publicó un folleto titulado "La Murga del Carnaval Montevideano". En este trabajo Carvalho Neto, basándose en testimonios fundamentalmente de directores murgueros como Pepino, Bermejo y Garín, aborda el tema del origen de la murga. Luego, en 1967 retoma y amplía el tema en su libro "El carnaval de Montevideo"(1). Dice Carvalho Neto: “Son raros los murguistas capaces de informar sobre el origen de la murga en Montevideo. La versión más aceptable nos dice que vino de España. Y que la primera que salió entre nosotros fue "La Gaditana que se va”(2). Esta simple presunción, en principio, de Carvalho Neto se convirtió en axioma y los trabajos que se realizaron posteriormente partieron de esa premisa: “La murga vino de Cádiz”. Gustavo Diverso, en su libro "Murgas. Lo representación del carnaval" recoge crónicas de la época en las cuales se precisa la participación de "La gaditana que se va" y su relación con la agrupación Murga Gaditana, su progenitora. Aparentemente en el año 1908 llega, formando parte de una compañía de zarzuelas, el conjunto Murga Gaditana, que provocó que en el Carnaval del año siguiente apareciera la primera “murga” montevideana "La Gaditana que se va", que imitaba a aquella murga de Cádiz. El espectáculo funcionó, al año siguiente salió la murga La Hispano-Uruguaya y así, según esta hipótesis, se habría ido gestando el género “murga" en el Carnaval montevideano.
Dice Gustavo Diverso: “Hemos visto que las murgas surgieron en nuestro país como una manifestación artística del carnaval, a raíz de un hecho fortuito que pudo haber sucedido en cualquier otro momento de la historia de nuestra cultura: un grupo de uruguayos que decidieron imitar una manifestación artística española en tono de broma, fue suficiente para que las murgas se constituyeran en una de las expresiones populares más importantes.(3) Estos son los datos que han manejado diversos autores para inferir que la “murga” vino de Cádiz. Sin embargo, el hecho de la llegada a Montevideo de esa agrupación llamada Murga Gaditana no generó el nacimiento de ningún género nuevo; a lo sumo provocó que algunos conjuntos carnavaleros incorporaran la palabra “murga” en su título. Sin embargo, las murgas que estamos acostumbrados a ver y escuchar durante el Carnaval montevideano, constituyen un fenómeno totalmente local. Por otra parte, la palabra “murga” no solamente es utilizada en Uruguay para designar un hecho artístico; en Argentina hay murgas, las hay en Panamá, y en diversas regiones de España también existen “murgas”. Afirmar que todas estas manifestaciones tienen un origen común gaditano es arriesgado. Debe aclararse: tanto la agrupación camavalera "Murga la gaditana que se va" como Murga la Hispano-Uruguaya, participaban en Carnaval dentro de la categoría “Mascarada”, que ya existía antes de la aparición de estos conjuntos. Nótese la importancia de la colocación de las comillas en el título del conjunto; las crónicas no dicen murga “La gaditana que se va”, sino que dicen “Murga la gaditana que se va” y aparecen en las listas de conjuntos de Carnaval junto con otros que no llevan el término “murga” en su título. Este hecho que parece trivial, en realidad es de suma importancia. Está hablando de un conjunto o conjuntos de Carnaval que participaban de la categoría “Mascarada” que tal vez, a partir de la presencia de la Murga gaditana comienzan a utilizar la palabra “murga” en sus títulos. Para nada está hablando de un nuevo género carnavalero, sino de la aparición de la palabra “murga” en los nombres de algunas agrupaciones. A manera de ejemplo, en el carnaval de 1910 aparece un conjunto con el título "Murga los bachichas", que en el Carnaval anterior había participado con el nombre "Los bachichas", sin la palabra “murga” adelante.(4) Ahora bien: la palabra “murga” ¿aparece en nuestro país recién en 1909?. No es así. Dice el diario El Ferrocarril de Montevideo con fecha 26 de diciembre de 1876: “La noche buena ha pasado entre nosotros como hacía años no sucedía. Ha reinado mucha animación, no escaseando, por cierto, las diversiones. Infinitas murgas han recorrido las calles, deleitando a los transeúntes y vecinos con esa música especial que constituye su principal y característico elemento.(5)
A NO TODOS LES GUSTABA. No todos las crónicas coincidían en lo agradable de la música; refiriéndose a las agrupaciones musicales que en las fiestas del año 1869 recorrían las calles de la ciudad dice Joaquín Rodajas, periodista de El Ferrocarril: “De esa cantidad una tercera parte, por lo menos, inundaron el barrio de la Oleada sufriendo mis respetables orejas unas diez y siete cancionetas”(7)
Estas “murgas” que recorrían las calles y golpeaban las puertas de las casas para pedir dinero, no eran la únicas agrupaciones que lo hacían. También las comparsas de negros pasaban por las calles cantando: “Poco animada ha estado la noche buena. Los célebres trasnochadores de otros tiempos han desaparecido y apenas si se ve uno que otro que él o la tradición se divierte golpeando algún cacharro. Varias comparsas de la clase de color recorrieron las calles tocando sus alegres músicas”(8). En cuanto a los instrumentos musicales que llevaban estas agrupaciones algunas crónicas hablan de acordeón, platillos, bandurria, fagot y redoblante.
En la década de 1880 esas manifestaciones populares comenzaron a desaparecer frente al auge de los bailes, saraos y conciertos que se efectuaban por todas partes, y también por el cambio en la manera de festejar la Navidad; de una manera más íntima y familiar alrededor de la mesa. Tanto es así que en el año l882 algunas pocas murgas destrozaron los oídos de los vecinos”.(10)
Queda demostrado, entonces que el término “murga” era utilizado en nuestra ciudad mucho antes de 1909 y para designar conjuntos musicales callejeros que recorrían las casas en los días de fiesta —por ejemplo, la Nochebuena— tal como lo dice el diccionario de la Real Academia Española.
Ahora bien, estas referencias a la palabra “murga” nada tienen que ver con el Carnaval, aunque es sabido que las comparsas de Carnaval de principios de siglo recorrían las calles anticipándose a las carnestolendas(11). En la Nochebuena de 1877 “recorrieron las calles las comparsas Las paseanderas, Negras libres, y Los calaveras” (12); “no faltaron las comparsas antes de tiempo”, escribía un cronista de El Ferrocarril.(13).